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Reseña: Paradise, de Simone Elkeles

17 diciembre 2012

¡Hola a todos! ¿Qué tal estáis? Yo sigo sin línea telefónica y sin una conexión a internet decente. Es increíble lo rápido que Movistar te acepta el contrato y lo que tardan luego en atender una incidencia. Pero bueno, vamos a lo que nos interesa. Hoy os traigo la reseña del nuevo libro de Simone Elkeles, una autora que me encanta, aunque con este libro no haya logrado conquistarme del todo. 



Ficha Técnica:
Título: Paradise
Título original: Leaving Paradise
Autor: Simone Elkeles
Editorial: Versátil
Encuadernación: Rústica con solapas
Nº Páginas: 270
Precio: 15,90€
ISBN: 9788492929757
Leer el primer capítulo: pinchando AQUÍ

Orden de lectura de los libros:  

1º- Paradise
2º- Return to Paradise

Resumen de la contraportada: 

Nada ha sido lo mismo desde que Caleb Becker atropelló ebrio a Maggie Armstrong tras una fiesta alocada. A pesar de meses de terapia, Maggie no ha conseguido superar su cojera, su vida social es prácticamente nula y la solicitud para una beca que le permitiría estudiar fuera, y así escapar de las miradas de lástima que la rodean, ha sido cancelada.

Caleb regresa a Paradise después de un año cumpliendo condena en un reformatorio. Pero la vuelta a casa se ha convertido en un infierno, su familia y su exnovia le parecen extraños y él siente que ya no encaja en ningún sitio.

Caleb y Maggie se sienten rechazados por quienes les rodean. Pero cuando la verdad sobre el accidente sale a la luz, todo cambia de nuevo, y Caleb y Maggie solo se tendrán el uno al otro para superarlo.

Cita del libro (punto de vista de Maggie):
-No tienes que tenerme miedo, Maggie.
-Sí… sí que lo tengo –digo aterrorizada.
Oigo como suelta el aire y después da un paso atrás. Pero no se marcha, simplemente se queda mirándome de un modo extraño.
-Antes éramos amigos.
-De eso hace mucho tiempo –digo-. Antes de que me atropellaras.
-Fue un accidente. Y ya he pagado mi deuda con la sociedad.
Es un momento totalmente surrealista y no quiero que se alargue más de lo necesario. Con los nervios acumulándose en mi vientre, le digo:
-Puede que hayas pagado tu deuda con la sociedad, pero ¿qué hay de la deuda conmigo?

Opinión Personal (sin spoilers): 

No sé bien cómo enfocar esta reseña, pues por una parte el libro me ha gustado mucho y me mantuvo firmemente pegada a sus páginas, pero por otro me ha decepcionado una barbaridad. Hace años que me declaré fan de Simone Elkeles, concretamente desde que leí Química perfecta; más tarde volvió a enamorarme con La ley de la atracción, y aunque Reacción en cadena me pareció bastante malo en comparación a sus predecesores, la autora ya me tiene en el bolsillo y tengo claro que todo lo que publiquen de ella en nuestro país se vendrá conmigo sin pensarlo dos veces. En el caso de Paradise, he de confesar que no tenía muchas expectativas puestas en el libro, y que aun así me ha decepcionado.

Desde mi punto de vista, la historia parte de una base buenísima, pero la autora no ha sabido desarrollarla como merecía. Mientras leía no podía evitar pensar, una y otra vez: ¿Qué estás haciendo Simone? Sé que puedes hacerlo mucho mucho mejor. De verdad, hay escenas increíbles, los personajes, con sus defectos y virtudes, son realmente buenos, pero a la historia le falta desarrollo y profundidad, le falta esa chispa que hizo brillar a los dos primeros libros de la serie Química Perfecta.

Para empezar, tenemos a Maggie, una chica que un año atrás lo tenía todo: un futuro muy prometedor como tenista, popularidad, una mejor amiga a la que adoraba, estabilidad, un chico por el que suspirar día y noche, y ante todo, unas enormes ganas de luchar para recuperar el cariño de su padre, al que no veía desde su segundo matrimonio. Pero una noche todo se va al garete. La noche en que Caleb, el hermano de su mejor amiga, la atropella estando borracho y se da a la fuga. Desde entonces su vida se hunde en la más absoluta oscuridad: se fractura una pierna y su cojera le impide volver a pisar una pista de tenis; pierde a su mejor amiga y manda al hermano de esta a la cárcel; se convierte en una marginada de la que todo el mundo murmura; la situación económica en su casa es bastante precaria debido a las facturas médicas; y, tras la imposibilidad de seguir jugando al tenis, le retiran la beca para estudiar en España, a donde quiere huir para alejarse por un tiempo de Paradise. Y por si todo eso fuese poco, Caleb sale de la cárcel un año después del trágico accidente y ella no está preparada para enfrentarse al que sigue siendo su vecino, la sola idea de tenerlo delante le hace revivir sus peores pesadillas.

Hasta aquí bien, ¿verdad? Pero no es oro todo lo que reluce en Maggie. La protagonista resulta ser una chica demasiado autocompasiva, y lo peor de todo es que parece que su mayor preocupación es no ser tan perfecta y popular como el resto de las chicas de su instituto. Se pasa el santo libro recordándote que es una lisiada, que nunca podrá ponerse faldas debido a sus horribles cicatrices, que no tiene un físico perfecto como las demás, que es una marginada, y todo lo que antes tenía y de lo que ahora carece. Que sí, que entiendo su punto de vista y tiene que ser doloroso no poder caminar bien y tener que vivir una experiencia tan traumática que sin duda te cambia la vida. Pero es que la gran mayoría de las veces su actitud me pareció demasiado superficial y cansina, como si en realidad le importara más el hecho de no ser popular que el tener mal la pierna.

En cuanto a Caleb, es el típico chico que enamora desde su primera aparición. La experiencia de pasar un año encerrado en un centro de menores lo ha cambiado en todos los sentidos, y su único deseo es volver a casa y retomar su vida donde la dejó. Pero a su regreso se percata de que nada volverá a ser como antes, de que no es el único que ha cambiado y de que la vida ha seguido sin esperarlo. El ambiente en Paradise, tanto en su casa como fuera de ella, se vuelve cada vez más asfixiante: su familia se está desmoronando a pasos agigantados, sus amigos han dejado de serlo, su exnovia ya no le resulta tan excitante como un año atrás, y tiene que lidiar con la actitud defensiva de su vecina, verla cogear y derrumbarse ante sus ojos, todo por su culpa. Pero lo peor de todo es el hecho de sentirse observado, señalado, culpado y condenado por haber estado en la cárcel.

De los dos protagonistas, Caleb es sin duda el que más te llega, por su sinceridad, su entereza y su fuerza de voluntad, por ese ímpetu con el que vive su día y día y ese encanto innato que Simone Elkele sabe darle a sus protagonistas masculinos para que te enamores de ellos y suspires como una tonta. Así es Caleb, aunque tampoco creáis que es perfecto. No olvidemos que se codea con los más superficiales de la escuela y tiene una novia que es tan perfecta como insoportable. 

Cita del libro (punto de vista de Maggie):
-No lo sé. –Se pasa una mano por la cabeza, frustrado-. Y sé que esto es una locura y que debería mantenerme lo más alejado posible de ti, pero… y esta parte es la que me está volviendo loco… cuando estoy contigo puedo volver a sentir. Anoche pasé la noche en vela pensando en abrazarte hasta que todo el dolor y la insensibilidad desaparezcan. Como si te necesitara para conservar la cordura. Pensaba que sería Kendra quien me ayudaría a olvidar. Pero eres tú. Tú. No es una locura, ¿Maggie? Porque si tu también crees que lo es, tal vez lo crea.

Y ahora vamos a uno de los temas más peliagudos del libro: la relación amorosa. Lo siento, pero no me la he terminado de creer. ¿Y por qué? Pues porque le falta desarrollo. Me explico. La base de la historia, es decir, el atropello (hecho que no sé a vosotros, pero a mí me parece algo bastante fuerte), es un recurso bastante delicado que merecía ser tratado con cuidado y esmero de modo que el resultado fuera perfecto y creíbleSin embargo, de la noche a la mañana, Maggie deja de temer y odiar a Caleb por lo que le hizo y lo convierte en su punto de apoyo, la única persona que realmente puede entender su dolor porque él está viviendo uno muy similar en carne propia. Un dolor cuyo punto de partida es el mismo, pero visto desde perspectivas diferentes, como las dos caras de una misma moneda. Y Caleb, de adorar y echar de menos a su perfecta e irresistible novia, y querer mantenerse alejado de Maggie, en la cual nunca se ha fijado, de repente se da cuenta de lo atractiva y deseable que es su vecina. ¿Perdón? De este modo es imposible que yo me crea esta relación, carece de una base lo suficientemente desarrollada para que algo así te llegue de la manera en que tiene que hacerlo. No sé, pero me ha parecido una relación muy superficial y cogida con pinzas.

Sin embargo, la relación también tiene sus cosas buenas, y en general, obviando la rapidez con la que llega el amor incondicional y todo lo demás, las escenas de pareja me han parecido preciosas. Porque cuando ambos están juntos son como una fortaleza sólida e inquebrantable, tan fuerte que nadie ni nada puede penetrar en ella, ni el miedo, ni el odio, la envidia o la desesperación, ni aquellos que los miran por encima del hombro y critican sus actos sin piedad. Cuando están juntos son capaces de dejar lo malo a un lado y sentir, abrir sus almas y entregarlas sin reparos, sin esa coraza que siempre los caracteriza. ¿Veis por qué he dicho que la reseña me iba a resultar complicada de hacer? ¿Os dais cuenta de por qué estoy tan cabreada con Simone Elkeles? Sé que podría haber escrito esa historia que yo quería leer, esa historia que me iba a volver a robar el corazón, pero siento que me ha dejado a medias, enamorada y decepcionada a partes igualesY es que Simone Elkeles ha vuelto a conquistarme con los pequeños detalles. Esta autora es única para crear escenas de pareja que te dejan sin aliento, escenas donde un simple roce o el entrelazar de los dedos están repletos de tantas emociones que no puedes evitar que se te ponga la piel de gallina y aumenten los latidos de tu corazón. Escenas dulces, sobrecogedoras y ardientes. Así como también me encanta que el sexo no sea tema tabú y que llamen a las cosas por su nombre.  

Cita del libro (punto de vista de Maggie):
-No iba a besarte.
-¿No? –Levanto la mirada. Por supuesto que no, tonta. ¿Por qué tendría que enrollarse contigo cuando puede estar con alguien experimentado, alguien que no es el responsable de haberlo enviado a la cárcel?, grita mi cerebro.
-No. La próxima vez que te bese, quiero tomarme mi tiempo, y acabas de decir que tu madre está a punto de llegar.
Compruebo la hora en mi reloj de muñeca y asiento. Caleb se muerde el labio inferior con semblante pensativo.
-No, nuestro próximo beso será largo, muy largo. Y cuando termine descubrirás que para excitarse no hace falta tener ninguna experiencia.

Como personajes secundarios, esta vez solo voy a nombrar a una persona, alguien muy especial y que considero el mejor personaje de la novela con diferencia: la señora Reynolds. Porque es una mujer fantástica, alguien que te roba el corazón con una simple respuesta cargada de sinceridad y buenas intenciones, alguien capaz de dar una oportunidad sin juzgar, de ver lo mejor de cada persona y también lo peor. Porque con ella he reído y llorado, y en resumidas cuentas, me ha parecido un personaje logrado y brillante.

En cuanto al final, no me ha terminado de gustar. Es abierto, muy abierto, y aunque eso no me importa porque sé que hay segunda parte y que seguramente la editorial no tardará en publicarla, hay un par de cosillas que no han terminado de convencerme. Una de las cosillas es Caleb. Cada lector lo interpretará a su manera, pero para mí Caleb pierde toda su esencia con esa decisión que toma al final del libro (aquel que lo haya leído entenderá a qué me refiero). Ojo, la entiendo, pero no la comparto. Lo habría hecho de haber un buen desarrollo que respaldara tal decisión, pero es que al libro le falta mucho de eso, desarrollo, y tal y como se presenta me pareció una decisión muy vaga, un recurso de última hora que espero que se explique mejor en la segunda entrega. Y lo siguiente que no terminó de gustarme es precisamente el misterio que rodea el accidente, algo bastante obvio desde el principio. No obstante, todo esto lo compensa la increíble evolución que sufre el personaje de Maggie, quién pasa de ser una chica autocompasiva e irritante a convertirse en alguien admirable y con dos dedos de frente.

La narración, en primera persona desde el punto de vista de Maggie y Caleb, es otro de los puntos fuertes de la novela, pues nos ayuda a conocer en mayor profundidad a cada personaje por separado, sus miedos y anhelos más profundos, y todas las vicisitudes por las que tienen que pasar para poder encontrar el camino correcto a seguir en la búsqueda de uno mismo.

Para terminar, quiero destacar la gran cantidad de erratas que encontramos a lo largo del libro. Simplemente vergonzoso. Encima me entero por Natalia de que se han olvidado de añadir el nombre del traductor. En fin…

Paradise es un libro que parte de una base muy buena, pero que por falta de desarrollo no llega a cumplir con las expectativas previstas. Una historia muy bonita y tremendamente adictiva, con unos protagonistas que si bien tienen sus defectos, te acaban llegando antes o después, y un final que sin duda te deja con muchas ganas de más. Espero con ansias esa segunda parte y cruzo los dedos para que esté a la altura de esa Simone Elkeles que conocí con los dos primeros libros de la serie Química Perfecta



6/10 Absorbente, romántico y sobrecogedor. Si bien le falta mucho desarrollo para llegar a ser perfecta, es una historia que cuenta con todos los ingredientes para cautivar.


¿Lo habéis leído? ¿Os ha decepcionado tanto como a mí? 


¡Un besote a todos! 

Reseña: Reacción en cadena, de Simone Elkeles

20 marzo 2012

¡Hola a todos! ¿Qué tal estáis? Hoy os traigo una reseña bastante cortita (lo es, teniendo en cuenta lo divagadoras que suelen ser, xD) del tercer y último libro de la serie Química Perfecta. Estaba desesperada por leerlo y en cuanto supe que ya había llegado a las librerías me fui rauda y veloz a por él. Le tenía muchas ganas y quizás hayan sido las expectativas que tenía puestas en él que al final me terminó decepcionando.



Ficha Técnica:
Título: Reacción en cadena
Serie: 3º Química Perfecta
Autora: Simone Elkeles
Editorial: Versátil
Nº de páginas: 336
Encuadernación: Rústica con solapas
Precio: 17,90€
ISBN: 9788492929573

Resumen de la contraportada: 

Luis Fuentes se ha criado al margen de la violencia de las bandas callejeras que casi acabaron con la vida de sus hermanos. Pero a Luis le gusta el riesgo como a cualquier hermano Fuentes  y ha buscado otras vías de escape: como escalar montañas en las Rocosas, o soñar con ser astronauta.

Nikki Cruz vive siguiendo tres reglas en su vida: los chicos mienten para conseguir lo que quieren; no confíes en un chico que te diga “Te quiero” y nunca salgas con chicos que vivan al sur de Fairfield. Hasta que conoce a Luis en la boda de su hermano Alex y, de repente, siente la tentación de romper todas esas reglas.

Cita del libro (Luis):
Nikki se queda quieta de repente. La cojo por la cintura y la atraigo hacia mí. Estamos cara a cara. Me mira con unas pestañas tan largas que casi le rozan las cejas y unos ojos en los que me derretiría si me dejara. No hay duda de que el aire que nos separa está electrificado. Si acabamos juntos, será explosivo… en el buen sentido. Nikki es intimidante, lo que me resulta irresistiblemente atractivo. Y  a mí no me intimidan fácilmente.
-Hola, corazón –digo agitando las pestañas.
Espero que sonría.
O que se ría.
Lo que no espero es que me suelte un rodillazo en los huevos y diga:
-Que te jodan.
Que es exactamente lo que hace Nikki Cruz. 

Opinión Personal (sin spoilers):

Decepción. Eso es lo que sentí al cerrar la última página de Reacción en cadena. Es el peor de los tres libros con diferencia. Si tengo que salvar algo de este libro me quedaría con todas las escenas familiares. La familia Fuentes tiene muchísimo protagonismo, y no sólo volveremos a encontrarnos con Alex y Carlos, protagonistas de las dos anteriores entregas, sino que nos mostraran parte de sus vidas, la relación actual con sus respectivas parejas, Brittany y Kiara, y cómo han evolucionado ahora que han pasado los años.

La historia comenzará con la boda de Alex y más adelante incluso conoceremos a su hijo, Paco, que también contará con bastante protagonismo en este libro. Os aseguro que sólo por ellos, por Alex, Carlos, Brittany, Kiara, Paco, y por todos esos momentos familiares de la más que unida familia Fuentes vale la pena leerse este libro. Si como a mí, os gustaron los dos libros anteriores y queréis volver a deleitaros con unos personajes que ya nos robaron el corazón en su momento, acercaos a este libro pero no esperéis más que eso. 

La historia de Luis y Nikki, protagonistas de esta tercera entrega, es tan bonita como superficial. El amor nace demasiado rápido y a la relación le falta complicidad, intensidad, pasión y magnetismo. He echado en falta esos momentos para quitar el aliento que abundaban en los dos primeros libros, esos diálogos que nos hacían suspirar y más detalle en todo lo referente al enamoramiento. Más que amor yo lo llamaría atracción física, eso es lo que me pareció que sentían Luis y Nikki, aunque la autora intente etiquetarlo con la palabra “amor”. Además, a la relación le falta fluidez, más momentos en pareja para apreciar las virtudes y defectos del otro, para aceptarse y entregarse, para confiar. De ahí la que el romance me haya parecido soso e insustancial.

Cita del libro:
Libero mi mente de todo pensamiento e inhibición y busco su lengua con la mía. Noto su aliento, esperándome. Cuando nuestras lenguas se encuentran, todo se vuelve cálido, húmedo, resbaladizo, lento… sucio y sexy y hermoso al mismo tiempo.
Luis me atrae más hacia él y yo me fundo con su cuerpo. Los dos tenemos la boca abierta, saboreándonos mutuamente. Cuando me agarra las nalgas con las manos es como si por dentro tuviera lava en erupción. Siento su cuerpo pegado al mío, y la obvia reacción de su cuerpo al beso hace que mi cuerpo anhele sus caricias.

Se supone que Nikki es una chica que ha sufrido mucho, a la que han pisoteado, dejándola embarazada y sola cuando más necesitaba del cariño y comprensión de su pareja. Por eso odia a los chicos, por eso se ha vuelto cínica y ha prometido no volver a salir con ningún mexicano de la zona sur, por eso intenta mantener las distancias cuando conoce a Luis. Sin embargo, de la noche a la mañana se tira en sus brazos a sabiendas de que él le está ocultando cosas, las mismas por las cuales su relación anterior había terminado tan mal.

Y en cuanto a Luis, es el hermano Fuentes privilegiado, un chico con grandes ambiciones en la vida que nunca se ha metido en problemas y siempre ha seguido el camino correcto. Y de repente, nada más mudarse a su antiguo barrio en Fairfield (Illinois), se ve envuelto de la forma más absurda posible en problemas con bandas, más concretamente en los Latino Blood, que ya conocimos en el primer libro de la serie. Da igual que tenga en sus manos un futuro de lo más prometedor, da igual que no quiera meterse en problemas ni hacer daño a su familia, y también da igual que Nikki lo desprecie al enterarse de que es parte de los Latino Blood, porque aun así Luis se verá arrastrado hacia el peor camino posible.

Sinceramente, creo que la autora quiso volver a repetir la misma estructura del primer libro, todo lo que hizo que la historia fuese un éxito: las diferencias entre clases sociales, las clases de química, el hecho de que el protagonista fuese miembro de una banda, la violencia y los momentos de tensión que abundaban en la historia. Intentó repetir lo mismo con Luis, pero desde mi punto de vista fue un completo error. El resultado es que la trama está muy pillada con calzador, lo que hace que resulte excesivamente forzada. Los motivos de Luis para hacer lo que hace no tienen fundamento y la resolución de todo me pareció demasiado previsible y sencilla después del lío que se había armado. La historia habría quedado mil veces mejor si la autora se hubiese centrado en la relación amorosa, en la familia Fuentes y en nada más. Sin tocar el tema de las bandas, sin violencia, y que todo esto quedara como un mero recordatorio del horrible pasado que tuvieron que vivir y que dejará una marca indeleble en sus corazones, y en el cuerpo de Alex, que está marcado de por vida.

La narración vuelve a ser como en los otros dos libros, en primera persona desde el punto de vista de ambos protagonistas, intercalándose en cada capítulo. Y como siempre, la autora sabe cómo dejarnos la miel en los labios para que devoremos el libro en apenas un suspiro. El estilo es fresco y adictivo, y los capítulos siempre terminan de forma que quieras empezar el siguiente.

Lo mejor de todo es volver al antiguo instituto donde estudiaron Alex y Brittany, a las clases de química con la señorita Peterson y su tolerancia cero (¡Menudas risas me he echado con esta mujer! XDD). De nuevo me ha gustado que la autora toque el tema del sexo con mucha naturalidad, los embarazos no deseados y sus consecuencias. Y también me ha encantado ese epílogo al que nos tiene acostumbrados, donde veintiséis años después nos muestran cómo ha ido la vida de los personajes.

Y por último, comentar que el libro cuenta con fallos de traducción y una inmensa cantidad de erratas que seguramente serán debidas a que no se revisó el libro con mucho esmero. Es una pena que pasen estas cosas la verdad. 

Reacción en cadena es un libro que podría haber dado mucho más de sí pero que desgraciadamente se ha quedado en una historia entretenida y poco más. Sin duda, lo mejor ha sido volver a encontrarme con los hermanos Fuentes, con Alex y Carlos, dos chicos que me robaron el corazón y que lo han vuelto a hacer en este libro con cada una de sus apariciones. De hecho, la nota que le pongo va dedicada básicamente a la familia Fuentes porque por la historia de Luis y Nikki y la trama no creo que hubiese llegado al aprobado.


5,5/10 No está a la altura de sus predecesores pero cuenta con toda la esencia propia de Simone Elkeles que te hace devorar el libro en apenas un suspiro. Además, sólo por reencontrarte con los hermanos Fuentes vale la pena darle una oportunidad. 

Orden de libros de la serie Química Perfecta:
1º-Química Perfecta
3º-Reacción en cadena

¡Un besote a todos!

Reseña: La ley de la atracción, de Simone Elkeles

28 abril 2011

¡Hola a tod@s! ¿Qué tal estáis? Hoy no me quiero enrollar mucho, así que pasamos directamente a la reseña del libro. Lo único que quiero adelantaros es que después de lo que me gustó Química Perfecta y de las críticas negativas que he leído de este libro no esperaba absolutamente nada de él, y sin embargo, ¡me ha encantado!

Ficha Técnica:
Título: La ley de la atracción
Serie: 2º libro Química Perfecta
Autora: Simone Elkeles
Editorial: Versatil Ediciones
Nº Páginas: 331
Cubierta: Rústica con solapas
Formato: 13,5 x 23
Precio: 18,50 € 
ISBN: 978-84-92929-34-4


Nota: este libro es la segunda parte de Química Perfecta (los protagonistas son hermanos), y aunque se puede leer de forma independiente, recomiendo leer primero el anterior, pues aparecen los protagonistas del libro y reencontrarte con ellos de nuevo conociendo su historia es muy emocionante.

Resumen Personal (sin spoiler):

Hacía dos años que Carlos Fuentes había abandonado Estados Unidos junto a su madre y su hermano Luis y residía en México, donde una vida de delincuencia dentro de una banda lo ha obligado a dejar atrás a su familia y regresar a Estados Unidos para conservar su vida. Pero Carlos, un adolescente de diecisiete años, no está en absoluto de acuerdo con un traslado que fue decisión de su familia, y no le hace ninguna gracia tener que vivir en Colorado junto al aburrido de su hermano Álex. 

Aunque los primeros días de Carlos en el nuevo instituto no suponen novedad alguna, no pasa mucho tiempo hasta que alguien decide tenderle una trama metiendo droga en su taquilla. A partir de entonces, la vida de Carlos se complica a pasos agigantados, y se ve en la encrucijada de tener que acatar varias normas si quiere evitar ir a un centro de menores y la expulsión del instituto: aceptar vivir en la familia de Westford, un antiguo profesor de su hermano, y acudir diariamente a un programa para delincuentes.

Carlos siente que puede enfrentarse a cualquier cosa, salvo a la curiosidad y la atracción que despierta en él la hija de Westford, Kiara, una chica que no se parece a ninguna otra que haya conocido nunca, y aunque al principio la odie por ser como es, poco a poco se verá inmerso en un juego para el que no hallará escapatoria.


Opinión Personal (sin spoiler):

Admito que empecé este libro con miedo, pues Química Perfecta me gustó tantísimo que algo me decía que este segundo libro me iba a decepcionar. Había leído críticas de todo tipo, unas muy favorables y otras demasiado desfavorables, pero ahora me alegro de haberme dejado llevar por ese lado consumista que tengo que me incitó a comprármelo a ciegas cuando salió a la venta. Desde que abrí la primera página y comencé a leer, fui incapaz de soltarlo. ¿Os ha pasado que estáis cansadísimos y muertos de sueño pero que aun así resulta imposible dejar de leer y perder la concentración? Pues esto me sucedió a mí con La ley de la atracción. En resumidas cuentas: ¡Me encantó!

La narración por parte de Simone Elkeles es directa y adictiva, con capítulos cortos que saben cómo mantenerte expectante, obligándote a leer uno tras otro hasta que te has terminado el libro con los ojos bien abiertos, largos suspiros y una sonrisa de satisfacción en los labios. La historia está escrita en primera persona desde el punto de vista de Carlos y Kiara, alternándose, lo que ayuda a que conozcamos a ambos protagonistas en mayor profundidad.

La historia nos llevará a conocer lo complicada que ha sido la vida de la familia de Carlos hasta el momento, así como sus problemas con bandas callejeras que se dedican al tráfico de drogas y otros temas peliagudos, mostrándote a su vez algo del pasado de su hermano Alex (al que ya conocemos de Química Perfecta). Pero lo más importante será el cambio que supondrá para Carlos vivir junto a la familia de Kiara, una familia que está dispuesta a acoger y ayudar a un desconocido de forma totalmente desinteresada. Esto es algo que Carlos, con su mal carácter, no llega a comprender del todo. Lo único que tiene claro es que no quiere ni le hace falta la caridad de nadie, pero se ve obligado a aceptar el acuerdo porque en el fondo no desea terminar en un centro de menores o preocupando a su madre, a quién quiere con locura.

Creo que el nombre le viene que ni pintado al libro, pues la relación entre Kiara y Carlos es algo que ninguno de los dos planea, ni siquiera se sienten atraídos cuando se ven por primera vez, todo lo contrario. Son como el agua y el aceite, y la animadversión es el primer sentimiento que nace entre ellos. Pero “la ley de la atracción” los atrapa poco a poco, de manera totalmente espontánea, dejándoles claro que las cartas ya están repartidas y la suerte echada, y que ahora son ellos los que deben decidir cómo proseguir la partida.

Cita del libro (Carlos):
—Alguien llama a la puerta y me devuelve a la realidad y al hecho de que voy a ser escoltado a clase por una chica que viste como si en cualquier momento fuese a escalar una montaña. No me imagino a Kiara refugiándose del peligro entre los brazos de un chico: si alguien o algo la amenazara, lo ahogaría con su camiseta tres tallas más grande de lo normal.


En cuanto a los personajes, destaco sobre todo a los padres de Kiara y a su hermano Brandon (que es un amor de niño *___* y te roba más de una sonrisa); a Alex y Brittany (los protas de Química perfecta, que tomarán más protagonismo del que esperaba en este libro, cosa que me encantó, sobre todo porque pasan por su primer “bache” juntos. Y porque Alex es un amor *___*); y finalmente a Tuck, el mejor amigo de Kiara (me encantó este personaje, me partía de risa! xD). Pero quiero extenderme como siempre, en los dos protagonistas: Kiara y Carlos.

Kiara es una protagonista realmente genial (en serio, de lo mejorcito!), viste de manera muy personal, es divertida, decidida, le gustan los deportes (el fútbol, escalar, correr, hacer largas caminatas,…), arreglar coches, ayudar a los demás, etc. Además, tartamudea cuando se pone muy nerviosa (un problema que intenta combatir con todas sus fuerzas acudiendo terapia del habla y que la avergüenza cada vez que sale a la luz) y es una chica a la que le encantan los retos. Cuando conoce a Carlos su primera impresión no es nada favorable y aunque su mayor deseo es salir corriendo, acaba enfrentándose a él como el mayor reto con el que se ha topado nunca. Por supuesto, sus sentimientos cambian con la convivencia, cuando conoce al verdadero Carlos, ese que se esconde tras una capa de inaccesibilidad e insolencia.  Él es capaz de despertar en ella infinidad de sensaciones que jamás imaginó sentir, y pese a que se ve arrastrada por sus emociones, tiene miedo de que le rompa el corazón, pues sabe que Carlos no es un chico que admire las relaciones serias y mucho menos con alguien como ella.

Cita del libro (Kiara):
—Te apetece venir a casa después de clase?
Las cejas de Carlos salen disparadas hacia arriba.
—¿Me estás pidiendo que salga contigo?
—¡No! —respondo entre risas—. Ni pensarlo.
—Mejor, porque no eres mi tipo. Prefiero a las chicas sensuales y estúpidas.
—Tú tampoco eres mi tipo —respondo yo—. Me gustan los chicos inteligentes y divertidos.
—Yo soy divertido.
—Sí, si eres estúpida. —Me encojo de hombros—. Lo siento, pero no me pareces divertido.

Carlos es un chico que a su juventud, ha tenido que enfrentarse a situaciones que un chico de su edad jamás debería vivir.  Con una infancia dura donde primaba la violencia, la miseria y la falta de afecto por parte de un padre que murió asesinado, se vio obligado a hacerse adulto a una edad muy prematura. Y aunque se protege con una capa de rebeldía, arrogancia, imprudencia y desfachatez, su interior esconde a un chico dulce, divertido, honrado y cariñoso, que adora a su familia y daría su vida por ellos. Aunque Kiara es la última chica en la que se fijaría, algo en ella despierta su verdadero yo y lo arrastra hacia un camino de incertidumbre y anhelo, provocándolo y poniendo su mundo patas arriba. 

Cita del libro (Carlos):
—¿Nunca haces cosas que no deberías hacer? Venga, Kiara, déjalo ya. Es imposible que seas tan inocente como aparentas ser. Eres igual que el resto de nosotros, los pecadores. Vale, no fumas, no bebes y tampoco te drogas. Pero seguro que tienes otros vicios. Todo el mundo tiene alguno. —Ella no responde, así que continúo—. Dime algo que hagas que me deje con la boca abierta.
Kiara se pone cómoda en el sofá.
—¿Qué te deje con la boca abierta?
—Sí. Con la boca abierta.
Se arrodilla en el sofá y se inclina hacia mí.
—Pienso en ti, Carlos —me susurra al oído—. Por la noche, en la cama. Imagino cómo sería besarte, nuestras lenguas acariciándose, tus manos hundidas en mi pelo y las mías recorriendo las curvas de tu pecho desnudo.


Hay algo que me encanta de las historias de Simone Elkeles, y es que aunque son libros juveniles, no considera el sexo como tema tabú, sino todo lo contrario. No digo que sea sexo explícito ni mucho menos, pero desde luego sus protagonistas no creen en “la virginidad hasta el matrimonio” (si, sigo traumatizada con Crepúsculo! xD). Llamadme pervertida si queréis, pero me gusta que se trate el tema como es, sin medias tintas, y es algo que echo en falta en muchos libros juveniles románticos. Les falta “chicha” como suelo decir, xD

Cita del libro (Carlos):
De pronto su lengua acaricia suavemente mi pezón izquierdo.
—¿T-t-te gusta? —pregunta.
Es la primera vez que una chica me hace algo así. Dios, ni siquiera sé si dejaría que otra chica lo hiciera. Pero no estoy con cualquiera: se trata de Kiara. Tengo la sensación de que podría hacer lo que quisiera conmigo y yo no objetaría nada al respecto.
—Sí. Me encanta, Kiara. Me muero de ganas de devolverte el favor.

La relación entre la parejita es preciosa. No es un amor a primera vista, puesto que al principio ni siquiera se soportan, sino que es un amor que va evolucionando página a página con cada paso que dan. La necesidad entre ambos se puede palpar desde el momento en que comienza a emerger, incrementándose a pasos agigantados y arrancándote un millón de suspiros y una ansiedad por saber cómo avanzará y terminará todo. Es una relación complicada, pero preciosa, dulce y abrazadora.

¿Y lo malo? El libro me encantó de principio a fin, pero si no le doy la máxima nota fue porque la actitud de Carlos al principio me desesperaba un poco. Ese aire de suficiencia, de “aquí estoy yo, vivo para hacer el mal y divertirme al máximo y soy el mejor porque hago lo que me da la gana y no me involucro emocionalmente con nada ni nadie”, me exasperó bastante. Pero esto sólo ocurre en los primeros capítulos, pues Carlos va evolucionando como persona y vas cogiéndole poquito a poco ese cariño que hasta ahora había pertenecido a su hermano Alex (*___*), y os aseguro que cuando terminéis el libro no tendréis tan claro a cuál de los dos preferís. 

Por otro lado, quiero dejar claro que aquí no os vais a encontrar con otra banda similar a los Latino Blood, y por consiguiente, el libro no estará cargado de la misma violencia que caracterizó al primero. Carlos está metido en problemas con bandas sí, pero no será lo mismo. Y lo dejo claro porque creo que este es el motivo por el que el libro no gusta tanto, pues se centra más en la relación amorosa y deja lo demás en un segundo plano, cosa que a mí no me molestó en absoluto, sino todo lo contrario. No le cambiaría nada al libro, al igual que tampoco le cambiaría nada al anterior.

Conclusión: Un libro romántico juvenil con todos los ingredientes para enamorar de principio a fin, con unos personajes que te roban el corazón y una historia de amor que te deja sin aliento y con ganas de más y más. Si buscáis una preciosa historia de amor, sencilla y a la vez complicada, unos personajes cautivadores y una trama que te atrape por completo, este es un libro que tenéis que leer. Eso sí, no lo comparéis con Química Perfecta, porque es totalmente diferente y no por ello menos emocionante.

Nota: 9

¡Un besote a tod@s!        
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