¡Hola a todos! ¿Qué tal estáis? Como os prometí, aquí os traigo el segundo (¡Y ÚLTIMO!) libro de una serie que ni siquiera esperaba leer y que me ha terminado conquistando. Siento debilidad por los libros como este, sencillos pero bonitos y absorbentes. Me ha gustado mucho más que el primero, sí señor *__*
Ficha Técnica:
Resumen de la editorial:
Lana ha vivido toda la vida a la sombra de su prima Ashton, quien saca las mejores notas, tiene montones de amigos y físicamente parece una modelo. Y lo que Lana más ha envidiado: el amor de Sawyer, de quien ella ha estado secretamente enamorada desde pequeña. Pero las cosas han cambiado: ahora que su prima y Sawyer han roto, Lana tiene la oportunidad de que él se percate de que existe.
Sawyer tiene el corazón roto. Ha perdido a su chica y a su mejor amigo. Pero entonces aparece Lana, la prima de Ashton, una muchacha tímida y dulce que ha pasado de niña… a mujer. ¡Y qué mujer! Sawyer no tiene claro si Lana va a poder curarle las heridas pero, quizá, si pasa tiempo con ella conseguirá poner celosa a su ex.
Lo que empieza como un mero ligue se convierte en un atractivo juego de seducción. Sawyer y Lana tienen motivos diferentes para pasar tiempo juntos, pero sus encuentros acabarán por echar chispas…
Cita del libro (Beau y Sawyer):
Beau sacudió la cabeza con incredulidad.
-Antes, no hace mucho, eras el bueno. Te preocupabas por lo sentimientos de todo el mundo. Era hasta ridículo lo educado y atento que eras. Has cambiado, Sawyer. No puedo creer lo que estoy diciendo, pero echo de menos a ese tío. Siempre lo admiré. No podía enorgullecerme de mis decisiones, pero siempre estaba tan orgulloso de las tuyas, joder.
La ira que había brotado a la superficie desapareció con su última frase. Beau se dio la vuelta y regresó al campamento, dejándome solo para pensar en lo que acababa de decirme. Saber que se sentía orgulloso de mí hizo que me ardiesen los ojos. Nunca hubiese imaginado que mi hermano, el tío duro, estuviese dispuesto a admitirlo.
Opinión Personal (sin spoilers):
Todavía estoy suspirando como una tonta. No sé qué me pasa últimamente que me pierden este tipo de lecturas. Si El chico malo me gustó muchísimo, este libro me ha enamorado perdidamente. Y mira que Sawyer en el anterior libro me cayó bastante mal por ser un personaje demasiado correcto, perfecto y soso. Pero en su historia cambia, ¡y vaya si lo hace! (Ha sido una delicia leer su punto de vista al fin). Solo necesitaba a alguien que cambiara su visión de una relación, que le hiciera sentir algo que su anterior novia nunca había despertado en él. Necesitaba a una chica que pusiera su equilibrado mundo patas arriba. Esa chica se llama Lana, y es una protagonista a la que he aplaudido por su personalidad y coherencia. ¡Por fin!
La historia comienza rememorando una escena final del anterior libro, en la cual podremos ver cuáles son los sentimientos de Sawyer respecto a la relación de Ashton, la que fue su novia por tres años y a la que aun quiere con locura, con el primo/hermano de este, Beau, el chico malo. Resulta muy enriquecedor conocer el punto de vista de Sawyer, el dolor por la traición que no pudimos apreciar en la anterior novela. Tras esta escena, la historia continúa meses después, justo cuando da comienzo el verano y Sawyer decide que ha llegado la hora de dejar de ocultarse, de evitar ver a Ash en brazos de Beau, y acude a una de las fiestas que organizan sus amigos. La cosa no sale tan bien como Sawyer se imaginó, pues los celos y la rabia siguen haciendo mella en él, así que se larga para no verlos y es entonces cuando se cruza con Lana, la prima de Ashton. Una Lana irresistiblemente tentadora que ha cambiado completamente desde la última vez que la vio. El deseo que siente por ella es inmediato, un deseo que nunca le ha despertado nadie, ni siquiera su ex novia a la que todavía considera el centro de su mundo. Le gusta Lana y desea hacer cosas con ella que jamás ha hecho, pero para él solo significa una distracción, una manera de olvidarse de Ashton durante un tiempo. Entonces una idea estúpida se le cruza por la cabeza: utilizar a Lana para darle celos a Ashton. Lo que no sabe Sawyer es que está perdiendo el tiempo y la oportunidad de ver a la verdadera Lana, esa que lleva toda la vida enamorada de él y que se las ha ingeniado para conquistarlo con todas sus armas.
Pero no penséis que Lana es una chica tonta que dejará que Sawyer la pisotee a su antojo. ¡De eso nada! Lana sufrirá sus desplantes, pero sabrá contrarrestarlos, y no precisamente pagándole con la misma moneda, sino quitándole algo que él empieza a ansiar con todas sus fuerzas: su confianza. Hará falta mucho más que una caricia o palabras bonitas que se van con el viento para que Lana confíe en Sawyer.
La relación es preciosa, de esas que se van cociendo a fuego lento pese a que la novela avanza bastante deprisa. Lo que comienza como mera atracción física se va convirtiendo en algo mucho más intenso y real, en un sentimiento más profundo que mezcla felicidad y anhelo, alegría y miedo, una conexión que nos mantendrá en vilo y ansiosos por llegar a su desenlace. He tenido ganas de estrangular a Sawyer por su comportamiento, por su habilidad para meter la pata constantemente y caer en la misma piedra. Pero también he llegado a entenderlo. Es un personaje que comete errores, que siempre había sentido que su mundo era Ashton y que con ella lo tenía todo, aunque fuese una felicidad construida a base de mentiras; y ahora que Ash ya no está siente que nadie puede llenar el vacío que ha dejado ella. Pero Lana se las arreglará lo bastante bien como para hacerle entender que no tiene por qué aguantar ni sus desplantes ni su indecisión, que ella necesita a alguien que la quiera de verdad, y que no está dispuesta a ser el segundo plato de nadie.
Cita del libro:
-Tienes razón. No volverá a pasar. Porque estoy harta de esforzarme para que me quieran. No debería tener que esmerarme tanto para conseguir que las personas a las que amo también me quieran. La gente no se esfuerza tanto. Nadie lo hace. Sólo yo. Sólo Lana McDaniel. No puedo más. Si soy tan difícil de querer, entonces no necesito a nadie. Hasta ahora me las he arreglado sola. ¡Soy una puñetera profesional!
Si es posible que el sufrimiento de otra persona te rompa el corazón, entonces el dolor de Lana hizo añicos el mío. La emoción me ardía en la garganta mientras la abrazaba con más fuerza. Hubiese querido meterme dentro de su cabeza. Se encerraba tanto en sí misma que me pregunté la razón. Y lo comprendí. Lana no confiaba en nadie lo suficiente como para dejar que se le acercase, hasta anoche. Había decidido que podía confiar en mí, ¿y qué hice yo? Tirar su confianza a la basura. Dios mío, era el imbécil más grande del mundo.
Lana es un personaje que me ha sorprendido para bien; ya lo hizo en su breve aparición en la anterior novela y lo ha vuelto a hacer en esta. Es una chica que carga con problemas familiares desde que tiene uso de razón, a la que siempre le ha faltado cariño y seguridad, que está cansada de ser el segundo plato de todo el mundo. Lleva enamorada de Sawyer desde que era una niña, pero si alguna vez tuvo alguna esperanza de que él se fijara en ella se esfumaron completamente cuando este empezó a salir con su perfecta prima. Sabía que teniendo a Ashton él jamás la miraría... hasta que Ashton lo deja por Beau y Lana toma la decisión de que no va a dejar escapar la oportunidad que se le ha presentado. Cambia de look, de vestuario y decide que pasará un verano en casa de su prima antes de ir a la universidad. Un verano en el que intentará conseguir que Sawyer la mire.
En cuanto a Sawyer, es otro personaje que me ha sorprendido gratamente. Como ya os he comentado, en su libro me pareció un chico demasiado hipócrita, perfecto y sin gracia. No había nada en él que despertara mi curiosidad y, sinceramente, me pareció bastante normal que Ash le diera la patada (¡qué novio más soso! “No toco a mi novia porque la respeto”, ¡anda YA! XD). Pero en este libro aparecerá un Sawyer completamente distinto, roto de dolor por la pérdida de la que él considera la mujer de su vida, y dispuesto a dejarse llevar por sus sentimientos, sean estos positivos o negativos. El chico bueno deja de ser bueno y aparecerá su lado sexy y explosivo. Por primera vez Sawyer se sentirá atraído por una chica, alguien que despierta en él un fuego que siempre había estado apaciguado y que ya no sabe cómo controlar.
Cita del libro:
Lana se me echó al cuello y dejó escapar un sollozo al tiempo que enterraba la cara en mi pecho. La envolví con mis brazos y la abracé, mientras mi corazón se resquebrajaba con cada lamento que ella dejaba escapar. No quería hacerla llorar. Ya lo había hecho demasiadas veces. Quería hacerla feliz. Anhelaba sonrisas y carcajadas. Le acaricié la espalda y le di un beso en la sien mientras se aferraba a mí. Al menos no me apartaba de un empujón. Sólo deseaba que parase de llorar. Quería hacerla sentir deseada.
El libro vuelve a estar narrado desde el punto de vista de ambos protagonistas, y esta vez he disfrutado de las dos narraciones. Los dos personajes son geniales y me han conquistado de igual forma, aunque es cierto que a mí me pierde más la narración del chico, algo que también me pasó con el anterior protagonista. Además, contaremos también con pequeños fragmentos (al final del libro) narrados por los protagonistas de El chico malo.
No mencionaré personajes secundarios porque pese a su existencia, es cierto que apenas tienen protagonismo. Si tengo que mencionar a alguien me quedo con el señor Harris, el padre de los chicos Vincent, pues las escenas en las que aparece con sus hijos hicieron que se me saltaran las lágrimas.
La parte sexual vuelve a estar tratada con naturalidad y buen gusto, mejores incluso que las del primer libro porque no ha sido un aquí te pillo aquí te mato (de verdad, que me mató que Ashton y Beau fuesen tan a saco cuando ella tenía novio, no puedo evitarlo). Me ha gustado que ninguno de los dos personajes tuviese experiencia y juntos fueran experimentando nuevas sensaciones. No sé, me parece bastante real y bonito, llamadme cursi (que sí, que últimamente lo estoy y mucho, xD).
Ya sabéis que una de las cosas que no me gustaron demasiado de El chico malo fue su protagonista. Ashton peca de tonta y de muchas cosas más, y es un personaje con el que, al menos yo, no conseguí conectar por esa extraña perspectiva que tiene sobre la bondad. Además, que la relación podría haberse llevado de otra manera (dejando a Sawyer antes de ponerle los cuernos, por ejemplo, ejem). Y es precisamente por eso que Si fueras mío me ha gustado mucho más, porque no sólo la protagonista tiene garra sino que, además, la relación es una auténtica delicia. Lo que le falta al otro libro lo tiene este, ¿qué más se puede pedir?
En cuanto al final, es completamente cerrado, y no solo cierra esta historia sino que supone el broche de oro final para la serie. Cuenta con un epílogo de esos que tanto nos gustan donde podemos ver qué ha sido de la vida de las dos parejas después de varios años, narrado desde el punto de vista de los cuatro personajes: Beau, Asthon, Lana y Sawyer. Precioso todo.
Cita del libro (Beau):
[…] Cuando te enamoras de la chica que se adueña de tu alma, ella es la única con el poder de hacerte llorar.
Si fueras mío es un libro que cuenta una historia sencilla pero preciosa, de esas que te enamoran, que te hacen suspirar, sonreír, querer matar a alguien y también te conmueven y roban más de una lagrimilla. Pese a su corta extensión, es una historia muy completa que cierra la trama paralela de la familia de los protagonistas que empezó en el libro anterior.
| 8/10 | Precioso, conmovedor, altamente adictivo y con unos personajes que te roban el corazón. Un final perfecto para una bilogía que no me cansaré de recomendar. |
¿Lo habéis leído? ¿Os ha gustado tanto como a mí?

