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Reseña: La noche de la luna negra, de Sherrilyn Kenyon

17 enero 2013

¡Hola a todos! ¿Qué tal estáis? Hoy os traigo la reseña del último libro publicado en nuestro país de mi saga paranormal favorita. Creo que a estas alturas los Cazadores Oscuros de Kenyon no necesitan presentación, así que sin más dilación iré directamente a la reseña. 



Ficha Técnica:
Título: La noche de la luna negra
Título original: Bad moon rising
Saga: 18º Cazadores Oscuros
Autor: Sherrilyn Kenyon
Editorial: Plaza & Janés
Encuadernación: Rústica con solapas
Nº Páginas: 432
Precio: 17,90€
ISBN: 9788401384349

Orden de lectura de los libros:  

2º- Placeres de la noche
3º- El abrazo de la noche
4º- Bailando con el diablo
5º- El beso de la noche
6º- El juego de la noche
7º- Disfruta de la noche
8º- Pecados de la noche
9º- Desnuda la noche
10º- La cara oscura de la luna
11º- El cazador de sueños
12º- El diablo puede llorar
13º- La luna de la medianoche
14º- Atrapando un sueño
15º- Aquerón
16º- El silencio de la noche
17º- El guardián de los sueños
18º- La noche de la luna negra
19- Un amor despiadado

Resumen de la contraportada: 

Fang Kattalakis no es un lobo cualquiera; es el hermano de dos de los miembros más poderosos del Omegrion, el consejo que dicta las leyes de los Cazadores Arcadios y Katagarios. Cuando la guerra estalla entre los licántropos, todos deberán escoger en qué bando luchar. Los enemigos se convertirán en aliados y Fang verá estrictamente prohibida su verdadera pasión...

Cuando Aimée Peltier, la cazadora Arcadia a quien Fang ama, es acusada de traicionar a su gente, él será su última esperanza. Pero para salvarla, tendrá que vulnerar las leyes de los suyos y quebrantar la confianza que sus hermanos han depositado en él.

Un nuevo horizonte emerge en el intrigante mundo de los Cazadores Oscuros, un mundo de lealtades y de amores imposibles donde se romperán reglas milenarias, donde surgirá un peligroso conflicto sin precedentes... y donde ya nada volverá a ser como antes.


Opinión Personal (sin spoilers): 

Sinceramente, no sé de dónde se han sacado esa sinopsis, pero no seré yo quien la discuta. La dejo tal y como está porque en realidad no cuenta nada y yo no me atrevo a hacer una mejor sin destripar partes claves de la novela. Claro que como siempre, os contaré un poquito sobre la historia y mis impresiones sobre el libro en general. Libro que solo recomiendo a aquellos que siguen la saga al pié de la letra y han leído los 17 anteriores. De lo contrario os haréis un lío para seguir el hilo argumental (me lo he hecho yo, y eso que los he leído todos, así que ya os podéis imaginar).

La noche de la luna negra comienza a narrarse a principios de 2003 (y por tanto, la historia es paralela al libro de Talon, El abrazo de la noche, tercer libro de esta saga) y abarca todo el arco argumental principal de los Cazadores Oscuros, terminando la historia en lo que conocemos como la actualidad, o lo que Stryker definiría como la era de los daimons. Por eso mismo, seremos testigos de cómo Kenyon va entrelazando la historia de Fang con la de los antiguos Cazadores Oscuros a los que ya conocemos y tanto adoramos, antes incluso de que se desarrollaran sus historias. Nos reencontraremos con Valerio (Disfruta de la noche, libro 7), tan amargado y estirado como lo era antes de conocer a Tabitha. Con Fury, un personaje importante en la vida de Fang. Con Aquerón (libro 15) y Simi. Con Wren (Desnuda la noche, libro 9), cuya historia también tiene mucha relevancia ya que parte de ella se desarrolla en el Santuario, hogar de Aimée. Veremos al gran Savitar en todo su esplendor, un personaje enigmático y fascinante que espero que tenga algún día su propio libro. Pero sobre todo, como hermano de Fang que es, nos reencontraremos de nuevo con Vane (El juego de la noche, libro 6), sin emparejar al principio, y al lado de Bride y su niño después. La familia tendrá su gran repercusión en este libro, tanto para Fang como para Aimée. Y por todo esto, no puedo más que aplaudir a Kenyon, porque no debe ser nada fácil entrelazar, nada más y nada menos que el libro 18º de la saga con los libros anteriores, y que todo encaje perfectamente, como un puzle hábilmente entretejido.

A estas alturas todos conocemos lo que pasó con Fang cuando fue traicionado por su clan y perdió a una de las personas más importantes de su vida. Se sumió en un coma profundo del cual nadie ni nada podía despertarlo. O al menos eso era lo que pensábamos, puesto que sí había una persona con el poder suficiente como para ayudarlo a salir de ese infierno donde se encontraba: Aimée. Y es que Fang no estaba en coma precisamente, se encontraba en el plano infernal, un planto situado entre la vida y la muerte, después de ser atacado por varios daimons y que estos se llevaran parte de su alma. Por eso no podía despertar. Vivía en un infierno brutal, luchando contra una inmensidad de demonios para evitar que se quedaran con lo que quedaba de su alma, pidiendo a gritos la ayuda de su hermano, que parecía no querer escucharlo, y la de Aimée, a la que empezaba a querer con locura, por la que estaría dispuesto incluso a vender su alma. Y es precisamente Aimée la que se pondrá en peligro una y otra vez para conseguir eliminar a todos los daimons que le robaron el alma a Fang y rescatarlo del infierno en el que vive. Y esto es solo el principio de la gran cantidad de obstáculos que tendrán que sortear. 

La relación me ha gustado mucho, precisamente por estar condenada al fracaso desde el principio. Tenemos a Fang, un lobo Katagario de una gran estirpe (recuerdo que los Katagarios eran los animales que podían convertirse en humanos a voluntad), y una osa Arcadia también de buena familia (recuerdo que los Arcadios eran los humanos que podían convertirse en animales a voluntad). Los lobos no se mezclan con osos, es antinatural, grotesco, está mal visto y las familias de ambos, especialmente la de ella, jamás lo permitiría. Y de emparejarse, nunca podrían tener descendencia, serían estériles, y eso era algo inconcebible para ambas especies

Cita del libro:
-A veces es así. Pero tal y como dice Cherise, las personas más difíciles de querer son las que más amor necesitan.
Fang resopló ante esa muestra de optimismo ciego. Claro que por una parte era de admirar… y por la otra, resultaba demasiado blando.
-¿Lo crees de verdad?
Lo miró con una sonrisa y luego contestó:
-Pues claro. Te quiero a ti, ¿no? Y bien saben los dioses que no eres la alegría de la huerta. –Se puso de puntillas y le dio un beso fugaz en la mejilla antes de acercarse a la siguiente mesa para colocar las sillas.
¿Cómo era posible que un comentario pudiera conmoverlo y ofenderlo a la vez?
Aunque a Aimée eso se le daba muy bien.
-Gracias, Aimée. Por cierto, todavía me queda una pizca de confianza en mí mismo. Por favor, no la aplastes sin darte cuenta. No quieran los dioses que se convierta en algo que se parezca a la autoestima. […]

Aimée Péltier es una osa con mucho carácter, testaruda, con una vitalidad envidiable, leal y muy apegada a sus seres queridos. Su familia es muy sobreprotectora con ella, pues además es la única hija del clan y tiene el deber de preservar su linaje, ese que los posicionaba como miembros del Omegrion, el consejo que dicta las leyes de los Cazadores Arcadios y Katagarios, liderados todos por Savitar. El deber de Aimée era emparejarse con un oso Katagario y tener descendencia. Pero llevaba años intentándolo y ningún oso lograba despertar sus instintos sexuales, ni mucho menos esa necesidad de emparejarse y entregarse en cuerpo y alma a otra persona. Y ya ni hablar de los secretos que guardaba para sí misma y que no podía compartir con nadie, ni siquiera con su familia. Hasta que Fang entra su vida y termina de ponerla patas arriba. Por primera vez siente una atracción arrolladora por un hombre, y ese hombre es un lobo, una especie que siempre ha repudiado y con la que jamás podría establecer ningún vínculo. Pero ¿cómo resistirse a sus instintos y a su corazón?

Fang Kattalakis ha vivido una vida dura, repleta de violencia y soledad, perdiendo por el camino a seres queridos por los que habría dado su vida. Hasta que conoce a Aimée, la única persona capaz de traer luz a su eterna oscuridad, de darle ese afecto que tanto necesita, confiar en él y entregarle su corazón y su alma sin pedir nada a cambio. Pero su camino no deja de torcerse, y no sólo la pondrá en peligro a ella, sino a también a sus hermanos. Su existencia está condenada a vivir un infierno, y no sabe cómo escapar de él, cómo liberarse y encontrar esa felicidad que siempre le ha sido negada. ¿Un lobo y una osa? Es algo inaudito. Y aunque él estaría dispuesto a todo por Aimée, es consciente de que ella jamás traicionará a su familia de esa manera, y tampoco se cree lo suficientemente importante como para pedírselo

Cita del libro:
-Nadie puede enterarse. Tu madre es la Gran Regina de los Ursos Katagarios y mis hermanos lo son de los clanes Licos arcadio y katagario. Si siguiéramos juntos, violaríamos todas las normas establecidas por Savitar. […]
-Contaminaríamos nuestros linajes.
Fang la miró con evidente deseo.
-Eso me importa una mierda.
Ella le sonrió y le acarició una mejilla.
-A mí también.

Nunca pensé que diría esto, pero creo que a Kenyon se le ha ido un poco la mano con este libro. A ver, me gustó mucho, como todos los libros de esta saga que tanto adoro, pero tiene sus peros. Ya en el libro anterior, El guardián de los sueños, me pareció que complicaba bastante la trama y añadía demasiados personajes secundarios nuevos. Pues en este libro lo vuelve a hacer. Aparecen personajes que no conocíamos y que supongo que tendrán su relevancia conforme avance el hilo argumental principal de la saga. Así mismo, sabemos que hay cientos de especies demoníacas por lo que hemos leído en anteriores entregas, pero aquí te abren el abanico mostrándote no sólo un ligero pero grandioso atisbo de ellos, sino la infinidad de planos en los que residen dichas criaturas y las personas encargadas de custodiarlos. Esto supone un nuevo peligro para nuestros queridos Cazadores Oscuros, arcadios, katagarios, dioses, etc. Que sí, que puede que en los siguientes libros me parezca una idea acertada, pero meter todo eso en este, con la ya de por sí complicada vida de Fang, no me parece tan oportuno. Y es que hay que tener en cuenta la época en la que se desarrolla toda la historia y que esto sucede al mismo tiempo que los otros libros de la saga. Un poco lío, ¿verdad? Ya veremos si merece la pena este nuevo giro argumental. Lo que queda claro es que todo está relacionado de alguna manera con el malacai, y que los daimons van a dar mucho juego en los próximos libros. 

Otra cosa que no me gustó un pelo fue la actitud de Vane y la del propio Fang en lo que respecta al “coma” sufrido por este último. A ver, se supone que el coma es algo que no se puede controlar, ¿no? Claro que siendo criaturas sobrenaturales a lo mejor están exentos de este tipo de problemillas de mortales, hasta ahí no llego. Lo que me molesta es que Vane (¡nuestro Vane, que tanto quiere y ha sufrido por su hermano!) acuse a Fang de ser un cobarde que no se enfrenta a la realidad, y que encima le eche en cara el hecho de salvarle el culo mientras él dormía tranquilito en una camita. ¡Anda YA! No me parece normal esta actitud y me sentó como una patada que los hombretones de Kenyon no puedan sufrir un coma como el resto del mundo, sino que tenga que estar justificado o de lo contrario serían cobardes blandengues. Es crear conflicto por que sí. En fin… esto ya es opinión mía, cada uno lo verá a su manera, supongo.

En cuanto a los personajes secundarios, como ya he comentado más arriba, contaremos con un gran repertorio, tanto personajes de libros pasados como nuevos que supongo tendrán su trascendencia en los próximos libros. Destaco sobre todo al clan de los osos Peltier por entero, especialmente a Dev, por su encanto y desparpajo innato. ¡Menos mal que su libro sale a final de mes! (*___*). A Vane y Bride, que tendrán su protagonismo en la historia al ser familia directa de Fang. A la gran Simi, que es la alegría de la huerta y anima el libro con su sola presencia. A Fury, que ya tiene pareja al final de este libro y nosotros todavía no conocemos su historia, puesto que su libro aun no está publicado en nuestro país. A mi Ash, al que adoro con locura, y Savitar, un personaje tan fascinante como el propio Ash. Y de los nuevos personajes me quedo con Thorn, el líder de los Rastreadores del Infierno, y con Varyk, uno de sus soltados. Creo que ambos personajes van a dar mucho juego, y son geniales los dos. Y también destaco a los demonios carontes, ¡me lo he pasado de escándalo con ellos!

La noche de la luna negra es nueva entrega de los Cazadores Oscuros que pese a sus peros logra conquistarnos de principio a fin. Con esa ironía impresa en sus páginas tan característica de Kenyon, pasaremos unas horas al lado de esos personajes a los que adoramos, que nos harán reír a carcajadas, emocionarnos, y también soltar algunas lagrimitas. ¡Menudo final más agridulce! >__<

Lo peor: Ya lo he comentado en la reseña. Los nuevas criaturas y personajes secundarios que aparecen, que parece que no se van a acabar nunca. La manera en que la autora ha complicado tanto la trama del libro. Y ese conflicto innecesario entre Fang y Vane. 

Lo mejor: La gran habilidad de Kenyon para entrelazar historias a la perfección. Reencontrarnos con personajes pasados y deleitarnos con la historia de dos personajes que ya conocemos y adoramos. ¡Son mis Cazadores Oscuros! Adoro esta saga, y leeré todos los libros sean mejores o peores.



7,5/10 Otra entrega fantástica de los Cazadores Oscuros. No es el mejor de los libros, pero resulta imposible no pasártelo en grande sumergida en el maravilloso mundo creado por Kenyon, rodeada de personajes carismáticos y una trama muy bien entretejida.  

¿Lo habéis leído? ¿Os gusta esta saga tanto como a mí?

¡Un besote a todos!