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Reseña: R y Julie, de Isaac Marion

29 noviembre 2011

¡Hola a tod@s! ¿Qué tal estáis? Yo recuperándome de los exámenes y paladeando el maravilloso libro que os presento a continuación. Desde aquí les doy las gracias a Tinuwel y a Da, porque de no ser por sus estupendas reseñas no me habría picado tanto como para darle una oportunidad al libro. ¡Y qué libro!


Ficha Técnica:
Título: R y Julie
Autor: Isaac Marion
Nº páginas: 304
Encuadernación: Tapa blanda con sobrecubierta
Rango edad: Adultos
Precio: 14,90€
ISBN: 9788439723516

Resumen Personal (sin spoilers):

El mundo que conocemos ha dejado de existir. Tras años de guerras, destrucción y malas decisiones tomadas en momentos de desesperación, todo lo que conocíamos ha desaparecido quedando en su lugar un mundo vacío, esquelético y sumamente pesimista. Y como castigo de los errores del pasado una plaga ha asolado a la humanidad, provocando que los muertos se levanten de sus tumbas e infecten paulatinamente a los pocos vivos que quedan en la tierra.

Ahora los muertos se han convertido en uno de los peores enemigos del propio ser humano. Muertos que han caído después de una vida de lamento y desesperación. Muertos que vuelven a levantarse y a caminar por el mundo sin prisas, sin rumbo fijo, indolentes ante un mundo que ha llegado a su fin. Después de todo no queda nada, ni siquiera la esperanza.

R es un zombi que ya no recuerda nada de su vida pasada, ni siquiera su nombre al que tanto echa en falta. Vive en un aeropuerto abandonado con otros cientos de muertos que se limitan a seguir muertos en vida dentro de su rutinaria existencia, y sale a cazar carne humana de los vivos que quedan para poder seguir viviendo, para continuar siendo lo que es: un zombi. 

Sin embargo, algo cambia cuando durante una de esas cacerías donde el hambre domina lo que queda de su ser, R y otros muertos encuentran a un grupo de jóvenes y consigue alimentarse de uno de ellos. Es entonces cuando un aluvión de imágenes se apodera de su mente y comienza a ver el pasado del joven, a través del cual conoce a Julie, la novia del chico al que acaba de matar. De alguna manera, su consciencia despierta tras un largo período de letargo y siente que debe proteger a Julie por encima de todo. El por qué y el cómo son preguntas para las que todavía no tiene respuesta. 

Cita del libro:
Antes, cuando estaba vivo, no habría podido hacer eso. Quedarme quieto, contemplando cómo el mundo pasa por delante, sin pensar prácticamente en nada. Recuerdo el esfuerzo. Recuerdo metas y plazos. Objetivos y ambiciones. Recuerdo ser decidido, siempre en todas partes. Ahora me limito a estar en la cinta transportadora, como un simple observador. Llego al final, doy la vuelta y regreso en la otra dirección. El mundo se ha simplificado. Estar muerto es sencillo.
Opinión Personal (sin spoilers):

Lo primero que quiero dejar claro es que R y Julie no es un libro juvenil. Olvidaos de las típicas historias de amor entre adolescentes, de las típicas escenas románticas, porque no lo vais a encontrar en este libro. Es una historia de amor, pero no una historia de amor al uso, sino más bien una historia de aceptación, de esperanza y comprensión. Y lo aclaro porque esa era una de las razones por las cuales estaba totalmente en contra de leerme este libro, tenía una idea muy equivocada del mismo y os puedo asegurar que me he llevado una muy grata sorpresa. R y Julie por fin nos cuenta una historia totalmente atípica, carente de tópicos, una historia que enamorará a todo aquel que se atreva a sumergirse en sus páginas y llegar al fondo de todas y cada una de las reflexiones que nos van regalando a través de las páginas de este fantástico libro.

Lo segundo que quiero dejar claro es que el libro cuenta con escenas un tanto desagradables. Como buen libro de zombis que es, nos vamos a encontrar con escenas sangrientas y detalladas. Tampoco quiero decir que te revuelva las tripas leer una de esas escenas, pues el autor consigue que sigas leyendo sin pararte a pensar mucho en lo que acaba de suceder, enmascarándotelo con las propias cavilaciones del protagonista.

La historia es desgarradora, conmovedora y también preciosa, repleta de momentos reflexivos, y con un humor mordaz que le da un toque especial a misma. Es como un cuento muy oscuro sobre el amor verdadero, los sueños y la esperanza cuando ya no queda nada y los propios sentimientos han perdido el valor y su encanto. 

La narración es en primera persona desde el punto de vista de R, que no sólo es un chico sino que además es un zombi, lo que le da un extra de encanto a la historia, os lo aseguro. Por primera vez puedo decir que me he quedado prendada de un zombi, y no porque sea físicamente arrebatador (nada más lejos de la realidad, ¡está bien muero!), sino porque sus pensamientos están cargados de reflexiones que te dejarán con la boca abierta. Además, contaremos también con el punto de vista de Perry (el novio de Julie) que se meterá en la mente de R para darle a conocer su vida y la de su antigua novia. Las conversaciones entre ambos son muy simpáticas (aparte de reflexivas), me partía de risa cada vez que Perry se dirigía a R como “eh cadáver” (XDD). Mención aparte a la narración por parte del autor, que es una auténtica delicia.

R es un zombi que no sabe cuánto tiempo lleva muerto, que no recuerda absolutamente nada de su pasado, ni siquiera su nombre. Es un zombi que acepta ese castigo de muerte en vida como mejor sabe hacerlo, asesinando a vivos para poder superar sus carencias y seguir en pie aferrándose a algo que ya ha dejado de tener importancia. Aunque se avergüenza y odia robar vidas inocentes, los gritos, la desesperación y el horror que causa cada vez que arrebata una vida, es la única manera que tiene de seguir existiendo. Y él quiere seguir existiendo, sobre todo ahora que conoce a Julie y le ha enseñado lo que es estar vivo, la luz en un día oscuro de lluvia incesante. R también odia no poder expresarse con palabras, pues uno de los tantos defectos de los que son como él es la incapacidad de poder pronunciar más de dos palabras seguidas.

Cita del libro:
Cada vez que me duermo sé que es posible que no me despierte jamás. ¿Cómo se puede esperar algo así? Dejas caer tu pequeña y desvalida mente en un pozo sin fondo, cruzando los dedos con la esperanza de que cuando la saques en su endeble hilo de pesca no la hayan roído los animales de abajo. Con la esperanza de que extraigas algo. Tal vez ese sea el motivo por el que solo duermo unas cuantas horas al mes. No quiero volver a morir. Es algo que últimamente he empezado a ver cada vez más claro, un deseo tan intenso y centrado que no puedo creer que sea mío: no quiero morir. No quiero desaparecer. Quiero quedarme.

R es el primero que realmente empieza a tener pensamientos, consciencia, y el tiempo que pasa al lado de Julie lo ayuda a humanizarse, a sentir el apego por la vida, la necesidad de ver cosas bellas y no sólo muerte y destrucción. Estando con ella no siente la necesidad de matar, de mancharse las manos de sangre, pues ella es todo vida, claridad y esperanza. R es un chico/zombi muy dulce, encantador, único e infinitamente más humano que otros cientos de vivos. En las partes más crudas, emotivas y desgarradoras él será el absoluto protagonista que nos robará unas lágrimas y alguna que otra sonrisa.

En cuanto a Julie, es una chica que destaca por su vitalidad, su voluntad de hierro, su apego por la vida, por ver lo bueno dentro de lo malo. Es una chica muy humana, con defectos y virtudes, y le mostrará a R que no es oro todo lo que reluce y que nunca ha sido ni será perfecta.

Cuando Julie mira a R ve lo que es, un zombi al que teme en un principio y le repugna la sola idea de estar cerca de él. Pero poco a poco va conociéndolo y percatándose de que él es diferente, que no le va a hacer daño y que puede confiar en él. Julie acaba por cogerle mucho cariño a su R, porque siempre está ahí cuando lo necesita, intentando ayudarla y salvarla en todos los sentidos de la palabra. Pero no esperéis un amor al uso, pues no lo es en absoluto.

Si la historia se divide en tres partes “Querer. Aceptar. Vivir”, la relación será a la inversa “Vivir. Aceptar. Querer”. Julie y R lucharán por la vida por encima de todo lo demás, luego vendrá la parte donde irán conociéndose y aceptándose con virtudes y defectos, y finalmente llegará el cariño, un amor puro, entregado, firme y eterno. No es un amor físico, no habrá besos apasionados ni palabras de amor eterno, porque para ellos el apoyo y la comprensión son más importantes, y porque seamos realistas, no es muy higiénico ni alentador darse el lote con un muerto. Para ellos dos una palabra esperanzadora tendrá más valor que mil palabras románticas que se pierden en ese mundo estremecedor.  

Cita del libro:
Quiero hacer algo imposible. Algo asombroso e inaudito. Quiero quitar el musgo del transbordador espacial y llevar a Julie a la luna y colonizarla, o hacer flotar un transatlántico volcado hasta una isla lejana donde nadie nos pondrá reparos, o aprovechar la magia que me permite entrar en el cerebro de los vivos y usarla para que Julie entre en el mío, porque aquí se está calentito, es agradable y silencioso, y aquí no somos una absurda yuxtaposición, sino que somos perfectos.

La trama girará en torno a R y Julie, a cómo va tomando forma la amistad que surge entre ellos y las decisiones a las que se enfrentan por seguir unidos, algo impensable, peligroso y prohibido, intentando cambiar de alguna manera el mundo que los rodea. Entre tanto se irán intercalando visiones que tendrá R sobre el pasado del novio de Julie, así como varias conversaciones mentales que tendrán ambos chicos. Y por supuesto, también nos mostrarán cómo era la vida de ambos protagonistas antes de conocerse, cómo era el día a día de R junto a otros zombis, sus costumbres y su modo de pasar las horas; y cómo era la vida de Julie en el estadio donde vive encerrada junto a otros miles de habitantes vivos.

Cita del libro:
¿Quién es esta chica? ¿Qué es? Lo es todo. Su cuerpo contiene la historia de la vida, recordada en forma de sustancias químicas. Su mente contiene la historia del universo, recordada en forma de dolor, alegría y tristeza, odio y esperanza y malos hábitos, cada pensamiento de Dios, pasado, presente y futuro, recordado, sentido y anhelado al mismo tiempo.

En cuanto al elenco de personajes, no me quiero extender mucho en ellos pues hay una gran variedad y es mejor contar con el factor sorpresa. Destaco en especial a Perry, el difunto novio de Julie, que se dedica a vagar por la mente de R enseñándole retazos de su vida y manteniendo algunas conversaciones con él. M, el gran amigo zombi de R, un personaje bastante simpático al que acabas cogiéndole cariño. Y Nora, la amiga de Julie, una chica de lo más vivaracha y decidida. 

Quiero mencionar también la edición del libro, que es una auténtica preciosidad. No sólo cuenta con una encuadernación preciosa de tapa blanda con sobrecubierta, sino que contiene ilustraciones interiores en cada capítulo sobre distintas partes de la anatomía humana que le dan cierto toque espeluznante a la par que atractivo a la historia.

Y ahora la parte negativa aunque para mí no fue en absoluto negativa, sino todo lo contrario. El autor nos presenta un libro repleto de preguntas hechas al aire para que sea el propio lector el que se encargue de darles forma y respuestas con el paso de las páginas. Es una manera muy inteligente de mantenerte expectante, obligándote inconscientemente a pensar y darle vueltas a la situación llegando a un sinfín de conclusiones distintas y todas igual de válidas. No obstante, es un arma de doble filo. Yo me adentré en las páginas del libro disfrutando cada una de ellas sin pensar en la lógica de la situación, sino más bien dejándome llevar por los pensamientos de R y filosofando con él sobre la vida, la muerte y las consecuencias de los actos humanos. Pero es cierto que hay explicaciones que brillan por su ausencia y ciertos hechos de la historia un tanto confusos y absurdos.

Además, el autor quiso cerrar la historia de esta misma manera, desarrollando un final desconcertante que podría interpretarse a gusto del consumidor, pero que no será del agrado de todo el mundo. Quizás el final peque de precipitado e insólito, y sin embargo a mí me parece un final más que perfecto para el libro, un final que si bien no tiene una explicación exacta, siendo un libro tan metafórico pues tampoco la necesita. Personalmente he llegado a una conclusión, la única a la que puedo llegar y me vale para considerar un final digno y perfecto para una historia tan buena como esta. 

Julie y R, tan distintos como la vida y la muerte, consigan ver luz y esperanza en un mundo donde ya no queda nada. Cuando todo el mundo se ha rendido, ellos luchan hasta el final, independientemente del precio que tengan que pagar durante el recorrido y al llegar a su destino. A mí me han conquistado totalmente.


Lo peor: Algunas partes donde se mezclan pensamientos de R con los de Perry, especialmente cuando mantienen conversaciones, te desorientan un poco y cuesta incluso saber en determinado momento quién es el que está hablando. Como una montaña de pensamientos inconexos a la que resulta imposible dar forma. No siempre pasa, son poquitas ocasiones pero por más que volvía a leer el párrafo me era imposible entenderlo del todo. 

Lo mejor: Las reflexiones de R son impresionantes, porque es capaz de meterte en su piel y hacerte partícipe de su desesperación, de su anhelo por todo lo vivo, por volver a sentir. Él adora a Julie, su vitalidad, su energía, y a la vez siente cierta envidia, no quiere que cambie nunca, y eso lo hace más humano y más vivo que cualquiera de los vivos que aparecen en la historia. El perfil psicológico de R es impresionante y me he quedado totalmente prendada de él.
(Es cierto que el libro no es del todo perfecto, como tampoco es perfecto el mundo en el que se desarrolla la historia ni los personaje que aparecen en él. Pero desde mi punto de vista no se merece menos nota)



¡Un besote a tod@s!