¡Hola a tod@s! ¿Qué tal estáis? Espero que hayáis disfrutado de la noche de Halloween, y en general, del puente. Hoy os traigo la reseña del último libro que me he leído (lo sé, tengo reseñas antes... pero como lo tengo fresco y estoy inspirada aprovecho). Ha sido todo un descubrimiento y me lo he merendado en una tarte. Adictivo y divertidísimo. ¿Qué más se puede pedir? ^_^
Cuando abrí la primera página
de este libro, sabía dos cosas sobre la historia: que iba sobre viajes en el
tiempo y que era juvenil. Y exactamente, es una definición corta pero bastante concreta. Así que hoy vuelvo a empezar la reseña con una cita para ir
entrando en materia.
Cita del libro:
Los viajes incontrolados
en el tiempo se anuncian, por regla general, unos minutos, o a veces también
horas o incluso días antes, por una sensación de vértigo en la cabeza, en el
estómago y/o en las piernas. Muchos portadores del gen han informado también de
la aparición de dolores de cabeza de tipo migrañoso. El primer salto en el
tiempo —llamado Salto de Iniciación— se produce entre
los dieciséis y los diecisiete años del portador del gen.
De las Crónicas de los Vigilantes,
volumen 1, <>
Podría comenzar esta reseña con la típica
frase: "la protagonista de esta historia es una chica normal y corriente
que vive en el seno de una familia igual de normal y corriente que
ella". Pero NO, ni de lejos se asemejaría a la verdadera protagonista de
esta historia, pues hay bastante poco de normal en ella, y digamos que
esa es una de las cosas que más me han gustado de esta historia, que he
simpatizado con la chica.
Gwendolyn Shepherd es una
chica de dieciséis años que vive con su madre (
Grace),
sus dos hermanos
(
Caroline y
Nick),
y toda una familia de locos (su tía
Maddy, adorable aunque
un poco desequilibrada; su tía
Glenda, odiosa y energúmena 100%;
Charlotte, su prima e
hija de Glenda, una chica igual de odiosa que su madre, repelente, presumida e
insoportable; y su abuela
lady Arista, una mujer de lo más impredecible, aunque
tirando también al coro de las insoportables :S),
en una enorme casa con algo
parecido a un mayordomo.
Gwen proviene de una
familia de portadores del gen de los viajes en el tiempo, don hereditario que sólo ha sido portado por unos pocos elegidos a lo largo de la historia familiar. En esos
momentos, tras numerosos estudios previos llevados a cabo por importantes celebridades (ejemplo:
Isaac Newton), se esperaba con total exactitud que el don emergiera de
Charlotte (prima odiosa y arrogante de Gwen), que llevaba prácticamente toda su
vida preparándose para el momento (y cuando hablo de prepararse me refiero a
prepararse a fondo: idiomas, clases de esgrima, historia y geografía, modales,
etc.). Charlotte tenía que ser la elegida, pues la fecha de su nacimiento
coincidía exactamente con la que pronosticaban los estudios, y sólo era cuestión
de tiempo que comenzaran los vértigos, dolores de cabeza, así como el Salto de
Iniciación. Pero mientras todos se volcaban en los falsos síntomas que
comenzaba a sentir su prima, Gwen no sólo había empezado a sentir vértigo,
sino que había realizado tres viajes en el tiempo en un corto espacio de tiempo cuando por fin se ve en la
necesidad (más bien se ve obligada por su mejor amiga Leslie), de confesarle a
su madre que era ella la portadora del don y no su prima Charlotte.
Es entonces cuando Grace (la madre de Gwen), admite que había mentido sobre la fecha de
nacimiento de su hija sobornando a la comadrona tras el parto, pues no estaba
segura de que Gwen llegara a ser la legítima portadora cuando su sobrina Charlotte
también había nacido el mismo día, y quería protegerla y evitarle a su hija una vida de
privaciones, y otros peligros de los que no voy a hablar. Gwen era sin duda: Rubí.
Cita del libro:
-¿<<Rubí>>? -repetí yo.
-Si -dijo mamá-. Cada uno de los doce
viajeros del tiempo está relacionado con una piedra preciosa. Y tú eres el rubí.
-¿De dónde has sacado eso?
-<<Ópalo y Ámbar forman el primer par, Ágata
canta en si, del lobo el avatar, dueto -Solutio!- con Aguamarina. Siguen poderosas la Esmeralda y la Citrina, los gemelos
Cornalina en Escorpión, y Jade, el número ocho, digestión. En mi mayor: negra
Turmalina, Zafiro en la fa se ilumina. Y casi al mismo tiempo el Diamante, once
y siete, del León rampante. ¡Projectio llega!
Fluye el tiempo, y Rubí constituye el final y el comienzo.>> -Mamá me miró
con una sonrisa más bien triste-. Aún me lo sé de memoria.
A partir de aquí Gwen
deberá enfrentarse a constantes reproches familiares cuando no es culpable de
su condición, a secretos, mentiras y a algo aún peor, una antiquísima sociedad secreta controlada por los Vigilantes, que se encargan de experimentar con un Cronógrafo (una máquina
que controla los saltos en el tiempo), y mantener a salvo a los portadores del
gen. Es dentro de esta organización donde hace su aparición Gideon de Villers
(Diamante), el segundo portador actual del don, y con el que Gwen deberá
iniciar sus viajes en el tiempo, lo que no le será nada fácil pues el chico es
tan borde y presuntuoso como atractivo, cosa que no hace más que irritarla.
Cita del libro:
-No fue nada serio -dijo-. Las relaciones
amorosas entre los De Villiers y los Montrose no parecen contar con el favor de
los hados. Podría decirse que están condenadas de antemano al fracaso.
-Creo que esta advertencia es totalmente innecesaria,
tío -dijo Gideon cruzándose de brazos-. Definitivamente ella no es mi tipo.
Con <<ella>> se refería a mí, pero
tardé varios segundos en asimilar la ofensa. Mi primer impulso fue replicarle
algo del estilo <<A mí tampoco me van los tipos creídos>> o <<Vaya, qué
alivio. De hecho, ya tengo novio. Uno con buenos modales>>. Pero al final me
limité a cerrar la boca.
Muy bien. Yo no era su tipo. ¿Y qué? Pues
nada.
La verdad es que me importaba un
pimiento.
No voy a contar nada más,
porque ya os he resumido bastante el principio de la historia. Así que tendréis
que viajar con Gwen y Gideon si queréis saber más :P
En cuanto a los
personajes, hay un gran repertorio de personajes secundarios, con más o menos
importancia en la trama según el momento. Destaco sobre todo a Gwen y a Gideon,
los dos portadores, y no cuento más sobre los demás porque no quiero destripar
la historia, y además estoy segura de que en los siguientes libros se profundizará más en alguno de ellos.
Gwen, aparte de su don de
viajar en el tiempo tiene otra particularidad: ve fantasmas y se comunica con
ellos. De niña les llegó a tener miedo, hasta que comprendió que no podían
hacerle nada, y a estas alturas suele mantener conversaciones largas con algún que otro fantasma
e incluso se permite el lujo de hacer algún amiguito. Lo peor es que a veces no logra distinguirlos y se percata de la presencia de un fantasma cuando las
personas a su alrededor la miraban como a un bicho raro que hablaba sola. Pero
a ella le da exactamente igual, es feliz porque tiene a la mejor amiga del
mundo (Leslie), y a una familia que la adora (hablo de su madre y hermanos).
Gwen es un personaje
femenino que me ha encantado (cosa rara últimamente en los libros juveniles),
no sólo tiene carácter y es muy despierta, sino que posee un sentido del humor
de lo más arrollador, haciendo que sueltes más de una carcajada con sus
ocurrencias. Tiene sus dudas y sus miedos, pero las humanamente “normal” para
una persona que acaba de descubrir que tiene un don para el cual no está nada
preparada, lo que da pié a situaciones divertidísimas. Además, el hecho de que
pueda ver fantasmas le da un toque más interesante al personaje. Genial, de
verdad.
Gideon por su parte es un
chico de lo más intrigante, pues aunque es un personaje atractivo, encantador y
a la vez perverso, irresistible y carismático, no se ha profundizado en él como
me hubiese gustado. Así que tendremos que descubrir más sobre este personaje en
las siguientes entregas.
El libro está narrado en primera
persona desde el punto de vista de Gwen, lo que no supone mucho problema dada la
personalidad de la protagonista. La autora escribe muy bien, con un toque de humor
bastante significativo, y dado que trata los viajes en el tiempo, ha realizado
un gran trabajo de documentación sobre cada una de las épocas a las cuales
viajan los personajes, hablándonos sobre momentos históricos relevantes,
vestimenta de la época, ambientación, etc., lo justo y necesario para no
aburrir, y por el contrario, crear situaciones de lo más divertidas ante una
protagonista que escasea en conocimientos históricos, culturales y geográficos.
Además, la ambientación en Londres me parece fascinante. Por otro lado, la trama no decae
en ningún momento, sino todo lo contrario, tenemos un argumento sólido,
intriga, misterios por resolver y personajes de lo más dispares, que harán de
esta novela una lectura sumamente adictiva de principio a fin.
Y finalmente, destaco también la edición, que es una auténtica preciosidad. No sólo cuenta con tapas duras y sobrecubierta, sino que en cada capítulo vemos fragmentos de escritos sobre otros portadores y sus dones, que han sido registrados en tiempos pasados, así como el árbol genealógico de cada familia para no perdernos, y finalmente un resumen final de los personajes (por si también nos perdemos con tanto nombre raro).
¿Lo peor? Que se nota que
es un libro introductorio, porque básicamente no se profundiza en ningún
personaje secundario, lo que hace que nos encontremos con personajes
interesantes si, pero bastante planos.
La inmensa cantidad de nombres de
personajes que aparecen a lo largo de la novela (en su gran mayoría nombres difíciles de aprender, y más cuando son de otra época y portan un rango/título nobiliario), hicieron que me llegara a parar
más de una vez algo perdida, para analizar de quién estaban hablando exactamente en ese momento.
El final. ¿Cómo se puede
terminar así? T___T. Admito que el final me gusta, queda genial, pues cierran como
una especie de ciclo entre prólogo y epílogo. Pero claro, por otro lado es
abiertísimo, de esos que te dejan mordiéndote las uñas y con un millón de
preguntas sin responder. Así que a esperar a la segunda entrega, que llegará en febrero de 2011.
Conclusión: una nueva
saga juvenil con todos los ingredientes para convertirse en una de esas que
dejan huella. No sólo toca temas diferentes e interesantes, sino que está
dotada de personajes sumamente interesantes, y misterios e intrigas que te
mantienen en vilo durante todo el libro. Una historia fresca, divertidísima e
interesante que recomiendo a todo aquel que busque un libro juvenil diferente, con un trasfondo sólido y situaciones trepidantes a la vez que divertidas.
Nota Final:
8,5/10
Estuve dudando mucho sobre la nota, porque quizás se merezca un poquitín más. Pero como tengo la impresión de que la segunda entrega será incluso mejor, me reservo la nota para entonces.
¡Un besote a tod@s y
gracias por leerme!