Blogger news

Lo más esperado (pincha en la imagen para acceder a la info de la editorial):
Mostrando entradas con la etiqueta Ámbar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ámbar. Mostrar todas las entradas

Reseña: Willow, de Julia Hoban

01 enero 2012

¡¡Hola a tod@s!! ¿Qué tal? Hoy os traigo la reseña (no os acostumbréis a leerme tan de seguido eh!! Esta semana ha sido la excepción XD) de un libro que Arsénico me insistió mucho para que le diese una oportunidad, y que por fin he leído gracias a Ediciones Ámbar. Vais a tener divagación por partida doble, ya que como Arse también lo ha leído ha aportado su granito de arena al final de mi reseña ^_^

Ficha Técnica:
Título: Willow
Autora: Julia Hoban
Editorial: Ámbar
Categoría: Juvenil
Nº Páginas: 336
Precio: 15€
Año de publicación: 2009
ISBN: 978-84-92687-05-3


Sinopsis:
Los padres de Willow murieron en un trágico accidente de coche, dejándola no solo con el dolor que supone enfrentarse a una pérdida sino también con el peso de la culpabilidad: era ella quien conducía.

Ocho meses después, su hermano mayor casi no le habla, cree que sus compañeros de clase le culpan por lo ocurrido y Willow se evade del sufrimiento con el que carga marcando todo su cuerpo con las heridas del pasado. Pero cuando un chico llamado Guy descubra su secreto, nacerá una intensa relación que conseguirá sacarla de ese mundo extraño que ella misma se
ha formado.

“ES DIFÍCIL GUARDAR UN SECRETO CUANDO LO LLEVAS ESCRITO POR TODO EL CUERPO”


Opinión Personal:

Normalmente sigo una cierta estructura a la hora de hacer reseñas, pero en este caso me parece que no funcionaría. Este libro no relata acciones continuamente a las que hacer referencia, no cambia apenas de escenarios con los que deleitarse en descripciones. Esta historia trata de algo tan humano como los sentimientos, de algo tan casual como las relaciones entre las personas. Esta lectura nos muestra cuán estremecedor es el camino que puede tomar un ser humano ante una circunstancia que, sencillamente, no se cree capaz de afrontar.
Y para empezar, ¿qué mejor que una de las muchísimas reflexiones que contiene este libro?
Cita del libro:
“[…] Algo que te duele tanto no es que te haga sentir bien exactamente. Es más la sensación de que está bien, que es lo correcto. Y algo que está bien no puede ser malo. Tiene que ser bueno.[…]”
La protagonista indiscutible de este libro es, como el mismo título indica, Willow. Hace siete meses era una chica como las demás; una adolescente que cotilleaba con sus amigas, se interesaba por los estudios y los chicos, y cuyo mayor problema en la vida bien podía ser suspender un examen o ir a la peluquería y no quedar satisfecha con el corte de pelo.

Pero hace siete meses todo cambió. Hace poco más de medio año Willow comprendió lo estúpida que había sido al considerar problemas cosas tan triviales e insustanciales, y lo entendió de la forma más dolorosa que existe: experimentó lo que era una catástrofe de verdad, y no sólo fue perder a su padre y a su madre al mismo tiempo, tampoco ser consciente de que ella fue quien les mató, pues era nuestra protagonista quien conducía el coche con el que sufrieron el accidente. El hecho de pensar que David, su hermano mayor, su única familia, aquél al que tanto quiere y con el que compartió tantas cosas, la odie y la culpe por lo que ocurrió es tan terrible para Willow como haber visto a sus padres muertos en aquel coche.
¿Cómo hacer frente a algo así? ¿Cómo no venirte abajo cuando tu vida cambia de una forma tan increíblemente drástica y espantosa? Para Willow, dejarse llevar por el dolor de sus emociones es algo que puede sumirla en un pozo tan profundo del que no cree ser capaz de salir, y la solución a ello la encuentra cavando al lado otro pozo igual de hondo: cuando se corta, cuando lacera su propio cuerpo, el dolor físico que este acto le produce hace que el dolor emocional desaparezca por completo.
Cita del libro:
“[…] Cuando viste esas heridas, pensaste que me quería suicidar, pensaste que todos esos cortes eran como prácticas antes de hacer acopio de valor para realizar mi siguiente objetivo. No lo entiendes, no has comprendido nada. Yo me estoy salvando.
Me he enseñado, me he entrenado para no sentir nada más allá del dolor físico. Tengo un control absoluto sobre eso. ¿Lo entiendes? ¿Comprendes lo que esto significa?[…]”
Willow ha encontrado su modo de sobrevivir. ¿Está mal? ¿Está tan mal que una chica de 17 años intente mantenerse a flote aunque ello suponga infligirse daño a sí misma? Yo no lo creo. Es un camino tan válido como cualquier otro. Mejor o peor es caso aparte, pero es un camino al fin y al cabo. El error que comete Willow es pensar y estar convencida de que la salida que ha escogido es la única que existe para ella.
Y es en este punto donde comienza el libro, en el momento en que un chico normal y corriente, Guy, entra en la vida de Willow del modo más normal y corriente. Es a partir de entonces cuando la vida de nuestra protagonista empezará a cambiar, pues Guy provocará (inconscientemente, y para bien o para mal) que Willow vuelva a sentir cosas, que empiece a dejar de ser la persona muerta en vida de los últimos siete meses. El momento en el que entablen su primera conversación, totalmente inocente, será el momento en que se empiece a abrir otra puerta para Willow, será la ocasión en que a Willow se le aparezca un nuevo camino por el que poder continuar, una nueva opción de sobrevivir, una nueva oportunidad de ser feliz.
Cita del libro:
"[…] Tú sí que lo comprendes, y eso me hace sentir…mejor. – Willow puede sentir cómo se sonroja.
- Te estás poniendo roja – dice Guy después de un momento.
- No puedo evitarlo.
- Bueno, pues no lo evites. O sea, ponerse roja…es bonito.
- Oh.
- Me alegra saber que puedo hacer algo para que te sientas mejor.
- Oh. – Ahora Willow sí que está roja pero no aparta la mirada. Solo deja que la mire, con la cara roja y todo. […]"
Este libro está narrado en tercera persona, pero siempre bajo el punto de vista de Willow, por lo que somos partícipes de todo su pesimismo y sus miedos, de la visión tan destructiva que tiene Willow de todo lo que sucede a su alrededor. Ella a lo único que aspira es a pasar completamente desapercibida, a ser la carga más ligera posible para su hermano David. Lo que más desea es poder hacer algo por él, por recuperar algo del amor que antes éste le profesaba. Sin embargo, que David eluda totalmente a sus padres como tema de conversación es algo que va sumiendo a Willow cada vez más en la desesperación.
Cita del libro:
“[…] Willow mira a su alrededor. El lugar no ha cambiado desde la última vez que estuvo aquí. En fin, es probable que no haya cambiado en los últimos cincuenta años, pero aun así, esta estabilidad le resulta inquietante. No puede evitar pensar que la muerte de sus padres debería haber cambiado a todo el mundo y no solo a su familia.[…]”

Por otro lado tenemos a Guy. No esperéis ver un héroe que en cuanto aparece en escena corta por lo sano todos los problemas de la chica en apuros. Nada más lejos de la verdad. Guy es un chico corriente, un adolescente a punto de graduarse en el instituto que piensa en los estudios, su futuro, sus amigos, su deporte favorito…Es un chico amable y considerado, pero cuando descubre lo que se hace Willow su primer instinto no es ser “el salvador”, sino correr a decírselo al hermano de ésta. Debido a las súplicas de Willow mantendrá su secreto, pero no podrá quedarse de brazos cruzados ante lo que ha visto, y si estar a su lado es lo único que puede hacer por ella entonces lo hará, por mucho que la situación le supere y deseara no haberse enterado nunca de lo que sucede.
Cita del libro:
“[…] - ¿Qué se supone que debo hacer contigo? – Guy habla en voz alta, pero es evidente que no se está dirigiendo a ella -. Iba a ser un semestre genial. No puedo pasar el rato…¡Dios! ¡Yo no quiero esto! – murmura con indignación. Willow no puede evitar reírse. ¿Es que ella sí que lo quiere?
- ¿Qué es tan divertido? – se vuelve hacia ella -. ¿Te parece divertido?
Willow se encoge de hombros.
- Claro, mis padres están muertos, es tronchante.[…]”

La relación entre ambos se irá fraguando pasito a pasito, compartiendo cada vez más cosas juntos, en especial los sentimientos y el pasado de Willow, el cómo y por qué escogió ese camino. Y no será una relación fácil, pues Willow hará de ella una red de complicaciones, y sin embargo nos encontraremos momentos realmente preciosos a la par que estremecedores entre estos dos protagonistas. Para Willow, Guy se convertirá en la primera persona con la que volver a hablar de sus padres, en la primera persona que conozca su secreto, en la primera persona con la que volver a sentirse viva, con la que volver a ser la Willow de hace un año, y en la primera persona que, si bien no será la respuesta a sus problemas, sí que será un apoyo muy importante para poder salir del pozo en el que se ha metido ella misma sin temor a caer en el que está justo al lado.
Cita del libro:
“[…]- ¿Willow? – repite Guy.
Willow no habla, apenas respira levemente. Mira la sangre que sale del corte que se acaba de hacer, pero no cambia nada. Esta vez no. Vuelve a cortarse, más profundamente. Siente dolor, pero ¿será suficiente?
- Willow – dice Guy una tercera vez. Pero esta vez no es una pregunta. Esta vez está claro que solo quiere hacerle saber que cuenta con su presencia.[…]”
Willow es un libro muy especial. Es un libro bastante lento que da prioridad a los sentimientos ante la acción, pero no se hace pesado en ningún momento: son tantas las emociones que provoca en el lector que no hay espacio para el aburrimiento. El lenguaje es muy sencillo, perfectamente adecuado al público al que va dirigido. Y la cantidad de personajes secundarios enriquecen muchísimo la historia, de modo que hasta el menos importante aporta su granito de arena, para bien o para mal, dando una credibilidad a la trama realmente espectacular. Pero, ante todo, Willow es un libro de reflexión; a lo largo de sus 336 páginas hay una cantidad de citas, conversaciones y reflexiones que nos hacen pensar, hacernos preguntas sobre muchas cosas relacionadas con la vida misma y con el comportamiento del ser humano (y de las cuales apenas he incluido alguna. Deberéis leer el libro para descubrirlas ;p).

Conclusión: Willow es una lectura pausada, narra el día a día de una chica en una situación no solo especial, sino bastante cruda. El libro nos cuenta cómo una persona sumida en la más profunda oscuridad encuentra otro camino a seguir de la mano de una persona que no tenía nada que ver con ella. Es cierto que encontraremos momentos muy duros entre las páginas de Willow, pero también es verdad que poco a poco, junto a ella y a Guy, vislumbraremos la luz al final de ese camino: una luz llena de esperanza hacia un nuevo comienzo para Willow. Sin duda, recorrer esta senda junto a ellos es algo que merece muchísimo la pena.

Arse también opina sobre Willow:



Bueno chic@s, como Silvia me ha amenazado con apoderarse del blog para hacer recolecta de jamones de pata negra, he decidido dejar un breve comentario (alguien ha dicho breve?? Breve y Arsénico nunca pueden ir juntos en una misma frase, xD), en esta reseña tan preciosa que nos ha hecho Silvia. Me ha emocionado muchísimo porque me recuerda al motivo por el que hace ya más de 7 meses abrí el blog, con la necesidad y la ilusión de compartir mis divagaciones, y conocer la opinión de otras personas al respecto. Willow es un libro que leí hace ya bastante tiempo, y que considero una pequeña joyita en mi estantería (en lo que a literatura juvenil respecta). Es un libro maravilloso, sobrecogedor, desgarrador, tierno y emotivo, lleno de reflexiones y de momentos en los que no puedes evitar meterte en la piel de la protagonista y atravesar ese infierno que la posee en cuerpo y alma.


Willow no es una chica común y corriente, es una adolescente que lo ha perdido todo, y que tiene que cargar con lo único que le queda y le es imposible sostener: su vida. Todo lo que ha significado algo para ella se ha deteriorado, y no hay forma de volver a lo que era antes de ese fatídico accidente, porque sencillamente nada volverá a ser como antes. Es una chica que no intenta llamar la atención de los demás ni castigar a nadie por algo que sólo le pertenece a ella. Willow prefiere guardarse el sufrimiento para sí misma, y evitar la imperiosa necesidad de llorar y gritar porque simplemente no se cree merecedora de ese bálsamo reparador que la ayudaría a seguir adelante con su vida. Ella no cree tener derecho alguno a la felicidad, y la única forma de recordárselo y a la vez tranquilizar su amargada existencia es inflingirse dolor físico, automutilarse como única vida de escape, con la mera esperanza de apaciguar la culpa, la agonía y el vacío en el que se ha convertido su existencia y la de la poca familia que le queda. Cuando conoce a Guy, la relación no será en absoluto sencilla, pues él no es el héroe de turno, sino un chico que por casualidades de la vida se topa con algo para lo que no está en absoluto preparado, y como es lógico y normal, siente la necesidad de salir corriendo. Él sabe que Willow se corta, como también es consciente de que la chica no dejará de hacerlo por mucho que él se lo suplique, y sabe también que la situación se le escapa de las manos. Es una relación tan desgarradora como la misma historia, pero a su vez es una auténtica preciosidad.
En fin, adoro esta historia, y me alegro Silvia, que la hayas disfrutado tantísimo como yo.



Nota: 10/10

Reseña: Éxodo, de Anissa B. Damom

16 diciembre 2010

¡¡Hola a tod@s!! ¿Qué tal estáis? Os traigo aquí la reseña de Éxodo, escrito por la autora española Anissa B. Damom, que he podido leer gracias a Ediciones Ámbar. Quiero dejar claras un par de cosas antes de empezar: la primera es que es una opinión personal más que una reseña (y un poco larga), pues cuando algo no me gusta prefiero exponer las razones a dejarlo en el aire con un simple “no me ha gustado”. Y la segunda es que mi percepción del libro no tiene por qué ser la misma que la de los demás ni parecida siquiera, así que no toméis esta reseña como un dogma de fe sino como una simple opinión más.

Aparte de esto, mis felicitaciones a la autora por su primer libro publicado y la inminente salida del segundo. Que a mí no me haya maravillado tanto como a la mayoría de la bloggsfera (al menos las reseñas que he leído) no significa que no le desee lo mejor ^_^

Ficha Técnica:
Título:
Éxodo

Autora: Anissa B. Damom
Editorial: Ámbar
Categoría: Juvenil
Nº Páginas: 455
Precio: 16€
Año de publicación: 2009
ISBN: 978-84-92687-07-7

Sinopsis:


Voy a darte los tres consejos que a mí no me dieron.

Este es el primero:

Olvida todo lo que te han contado: los vampiros no existen, los lobos son solo animales y los magos, las hadas y los duendes se encuentran encerrados en grandes tomos de hojas desgastadas
.

Quiero mostrarte la otra cara del
mundo. Un lugar donde el peligro se enmarca en perfectos rostros de porcelana perlada, el amor es como una bestia salvaje sedienta de sangre que acecha y te arranca el corazón mientras estás dormido, y la felicidad…la felicidad es un delito que se paga muy caro.

Opinión personal:

Antes que nada tengo que decir que este libro ha despertado en mí la más absoluta controversia, pues por una parte me ha encantado pero por otra, sinceramente, no me ha gustado nada. ¿Cómo puede ser que tenga sentimiento
s tan contradictorios por este libro? Os lo comentaré, por supuesto, sin embargo empecemos por el principio

Éxodo nos cuenta la historia de Lena, la protagonista al tiempo que narradora (y cuyo nombre por fin sabremos ya avanzadas unas cuantas páginas). Lena se despierta un buen día en una ciudad que
no conoce (y que llamará La Ciudad), perteneciendo a una familia que no conoce, los De Cote (formada por 5 miembros más: Liam, Lisange, Flavio y dos gatos: Caín y Goliat) y sufridora de un accidente que no recuerda, al igual que todo su pasado. Lena siente una gran desesperación al no saber quién es ella, de dónde procede o por qué ha olvidado todo, y los vanos intentos de su nueva familia por ayudar a que se adapte tampoco hacen mucho por animarla. Cuando conozca a Christian Dubois y Lisange le haga saber que es un asesino peligroso, Lena tendrá su oportunidad de huir de todo aquello que le es por completo desconocido: le pedirá a Christian que acabe con su vida.

De este modo Lena comenzará teniendo con Christian una relación un tanto peculiar forjada por un pacto para terminar con su existencia, la cual irá evolucionando convirtiendo al chico en la única razón de vivir de la protagonista. Al tiempo que su relación, también se irán desvelando muchos de los misterios que rodean esta nueva existencia de Lena y de los De Cote, así como del propio Christian y de todo el mundo que les rodea.

Y hasta aquí os cuento sobre la historia, pues yo empecé a leer el libro sin saber casi de qué iba y lo agradezco muchísimo, así que no seré yo quien os desvele algo más de esta trama ni del mundo planteado por la autora, realmente original y fascinante a mi parecer. Ahora vamos con los pros y los contras del libro (repito: totalmente subjetivos, que conste. Que yo lo haya percibido así, para bien o para mal, no quiere decir que vosotros también).

Empecemos por las razones que hacen que, a juicio puramente personal, Éxodo no sea para mí un buen libro. Uno de los motivos reside en la fluidez de la historia, el modo en que la autora la cuenta. Hay libros que dan la sensación de que el autor crea unos personajes con ciertas personalidades y les plantea una situación de partida, de modo que a raíz de ella se va desarrollando toda una historia perfectamente coherente y fluida. Por otro lado, hay otros en los que se tiene la sensación de que el escritor crea una historia y pone a los personajes a actuar de modo que pueda conseguir las pautas de la trama, y si no se hace bien hay acciones que pueden percibirse como forzadas. Lamento decir que este libro es del segundo tipo y, en mi opinión, el resultado ha sido bastante decepcionante, pues como resultado me he encontrado una trama donde los personajes secundarios (aunque muy importantes, y no sólo me refiero a la familia de Lena) pasan por la historia con más pena que gloria, donde muchas de las acciones de la mayoría de personajes resultan muy forzadas y absurdas, así como algunos pensamientos y decisiones de la protagonista, y donde alguna conversación cambia bruscamente de tema sin venir a cuento. En definitiva, hay pocas cosas de este libro que me hayan resultado frescas y fluidas (generalmente las situaciones entre Christian y Lena, aunque no todas…el hobby de Lena parece ser romper la fluidez y coherencia de la trama), y a mí eso no me gusta absolutamente nada en una lectura, pues me resulta del todo artificial y soy incapaz de meterme en la historia de lleno.


Cita del libro:
[...]Yo no había pedido ese tipo de vida y no la quería, lo tenía totalmente claro. Mi tercera opción se llamaba Christian. Ahora más que nunca, su extraño trato tenía más sentido del que jamás habría esperado. Por fin, tomé mi decisión.[...]

He de decir otra cosa, y es que no he simpatizado en absoluto con Lena. Es una protagonista que me ha resultado insufrible en unas ocasiones, incomprensible y cansina (tanto en acciones como en pensamientos y decisiones) en otras, y en alguna me ha dado la sensación de que a la chica le faltaban un par de dedos de frente. Tal ha sido mi falta de conexión para con ella que en los momentos que era feliz o sufría me resultaba del todo indiferente (vamos, que si la matan ni me inmuto). Y no ha sido porque al principio decida morir porque no recuerda nada (lo cual considero un tanto absurdo, y más teniendo en cuenta que rechaza un tipo de vida que ni siquiera conoce, pero bueno, hay gente para todo), ni que cambie de parecer al conocer a Christian. Ha sido su propia indiferencia hacia todo aquél que no fuese Christian o tuviese relación con él durante prácticamente todo el libro lo que ha podido conmigo, y me ha resultado hasta aburrido por lo repetitivo que ha resultado. Y aquí precisamente es donde tenemos el otro gran problema de este libro: la familia de Lena durante las dos primeras partes del libro está completamente “de adorno”, y con esto quiero decir que aparecen, hacen bonito (hablando y actuando de modo casi impersonal, de hecho cuando uno de ellos cuenta su historia – triste y emotiva en teoría – lo único que causa es una cuasi total indiferencia en los personajes y, por ende, en el lector) pero cuando ya no se les necesita se guardan en un cajón a la espera de volver a ser utilizados (un ejemplo es que Lisange parece más el chófer privado de Lena que su nueva hermana). Si la autora les hubiese dado más protagonismo en algunas partes críticas (aún no entiendo cómo ninguno de ellos le explica cosas importantes de su nueva situación a Lena, tanto antes como después de que ella lo descubra…ah sí, eso es cosa de Christian) y no los hubiese quitado de en medio casi siempre para dejar paso a Christian, estoy convencida de que el resultado habría sido mucho más satisfactorio.

¿Qué problema tiene esto? Pues bien, al inicio de la tercera parte del libro ocurre algo drástico y muy dramático, un hecho con el que normalmente me habría puesto a llorar a mares, habría tenido que dejar de leer, lavarme la cara, sonarme la nariz, darme una vuelta para tranquilizarme, volver a coger el libro, releer lo que ha pasado y repetir el proceso al menos una vez más (y si lo digo es porque hechos así en otros libros me han provocado esta reacción, pues suelto la lágrima y me sulfuro fácilmente con las lecturas). Por el contrario, lo que pasó por mi cabeza cuando lo leí en este libro fue un “Ohhh, vaya…”…y ya, fin de los sentimientos y las emociones, habiendo sentido más sorpresa que tristeza. En ese momento me di cuenta de que el libro no me había transmitido absolutamente nada de un personaje que no fuese Christian o Lena (sí, la irritación que me causó la protagonista en ocasiones también cuenta XD), y un libro que no me hace soltar una mísera lágrima con un hecho como ese no merece de mi parte ni el aprobado, sinceramente (y si le sumamos las acciones absurdas ya ni os cuento…). Pero algo aún peor viene después, y es que una vez Lena aclare sus pensamientos para con Christian dispondrá de un poquito más de espacio en su limitada cabecita para dedicarse a los De Cote, y de repente sentirá un gran sufrimiento por sus redescubiertos familiares (pues la mayor parte del tiempo parece olvidarse de ellos) bastante a menudo y mostrará un interés desmesurado por ellos (sentimientos que desaparecerán en cuanto vea a Christian y cruce dos frases con él, por cierto). Si he de decir la verdad, con esto caractericé a Lena con un nuevo adjetivo: hipócrita. Y eso sin mencionar al resto de la familia, cuya manifestación de sentimientos me dejó bastante indiferente (os podéis hacer una idea del cariño que les cogí…).


Cita del libro:
[…]
En situaciones así, deseas con todas tus fuerzas que solo se trate de un mal sueño. Llegas incluso a creer que solo se trata de una de esas pesadillas horribles en las que lo estás pasando mal pero en el fondo sabes que vas a despertar. Esa fue mi primera opción, la segunda no era muy alentadora pero al menos no era tan radical como lo que acababan de revelarme: si no estaba dormida, debía haberme vuelto loca en algún momento de mi olvidada existencia.

Supongo que a estas alturas os preguntaréis algo así como “entonces, ¿qué tiene el libro para que merezca la pena ser leído? ¿qué hace que tú, que le has visto tantas cosas negativas, quieras leer la segunda parte?” Y mi respuesta no es sólo por Christian, quien a pesar de que le considero el personaje mejor construido de todo el libro y más encantador (por otro lado normal cuando aparece siempre en el momento idóneo) a mi juicio no es suficiente para dar lugar a una buena lectura, aunque he de reconocer que gracias a él tenemos momentos muy bonitos y conversaciones pícaras y encantadoras, a la par de emotivas. La respuesta correcta sería la historia y el mundo que ha creado la autora. Anissa nos aleja de los tan conocidos hombres lobo y vampiros que tanto pueblan los estantes de las librerías hoy día, y nos presenta a nuevos seres que no sólo tienen establecida una jerarquía en su propia sociedad sino también en la cadena alimenticia. Unos seres que hacen que nos preguntemos muchísimas cosas de este mundo tan increíble, y en especial si podrán llegar a ser felices algún día o acabarán sucumbiendo al tormento al que son sometidos durante su inmortalidad. Y por otro lado, la historia que nos presenta la autora está realmente bien construida e hilvanada, de modo que nada sucede por azar y todos los personajes tienen su por qué y su lugar en la trama, la cual va desvelando sus entresijos en dosis justas para mantener la intriga pero sin hacer densas explicaciones, de modo que querremos seguir leyendo para conocer más y más cosas, sorprendiéndonos en varias ocasiones (a excepción de esas 50 primeras páginas tan lentas de arranque de la historia en las que el lector sabe lo mismo que la protagonista: absolutamente nada). La autora nos demuestra con su primer libro que imaginación no le falta para crear mundos y darles forma con una historia, y a mí este aspecto de la lectura me ha encandilado y es el responsable de que esté interesada en el segundo libro.

Y aquí tenéis en resumen mi dilema hacia Éxodo: si antes he mencionado que una historia que no me emociona en absoluto y resulta forzada no forma parte a mi parecer de un buen libro, también he de decir que una obra tan original con la que no sé qué ocurrirá a continuación y mantiene en pie mi expectación sí que la considero una lectura más que recomendable.


Por lo demás, la narración de Anissa es más que correcta, me ha gustado mucho, perfecta para el público juvenil al que está destinado y sobre todo teniendo en cuenta que la narradora del libro es una adolescente. En cuanto a los personajes no esperéis algo del otro mundo, pues a mi parecer el único que merecería la pena ser destacado es Christian, pese a que no deja de ser el típico chico malo que es un trozo de pan con la chica que le gusta (aunque éste es malo malo, no sólo de fachada, un puntito a su favor), pero que tan buen resultado da en una historia romántica, y personalmente he agradecido sobremanera su presencia, ya que ha sido el único personaje de todo el libro que me ha hecho reír y sufrir con sus alegrías y sus penas.


Cita del libro:
[…] - Todo el mundo tiene algo bueno.- Sonó mucho más seguro de cómo yo lo recordaba en mi mente.
- ¿Y si todo lo bueno que uno tuviera fuera otra persona? […]
- Alguien diferente a lo que uno es – siguió -. La única persona que pudiera hacer que esta vida mereciera la pena. […]

- Entonces, esa otra persona sería el ser más feliz de este mundo. […]

- No lo creo. – Miró al frente y volvió a emprender la marcha -. No cuando descubriera cómo es en realidad el que depende de ella.[…]

Conclusión: este libro se centra principalmente en la historia de amor de Lena y Christian y la nueva vida que rodea a la protagonista y que va descubriendo poco a poco, a la par que el lector. Una historia con momentos realmente bonitos entre los protagonistas, pero que ha sacrificado a los secundarios por su causa, personajes que toman mucha importancia ya avanzada la historia y el lector llega sin tenerles apenas aprecio, por lo que resulta difícil emocionarse con ellos. Esto, unido a las situaciones tan forzadas para llevar a cabo la trama, hacen que no me haya resultado una buena lectura, pero sin embargo el mundo que presenta la autora, Christian y la historia en sí han hecho que me encante sobremanera y quiera darle una oportunidad a su continuación.

Por mi parte quiero comprobar si la autora mejora en fluidez y si tiene la historia realmente tan bien hilvanada como me ha parecido en este libro, y en mi opinión descubrir este nuevo mundo al completo merece con creces esa oportunidad.

La nota final va a ser una media de dos notas separadas, pues no he podido evaluar el libro de otro modo, lo lamento. De esta forma:
Nota por la historia: 4,5/5 (y no le doy el 5 porque todavía está inconclusa)
Nota por la fluidez de la trama:
1,5/5
Nota final: 6/10

Reseña realizada por Silvia


¡¡Un besuki y gracias por leerme!!