¡Hola a tod@s! Hoy os traigo una reseña, de un libro que me llegó del book tour. Agradezco desde aquí a Ifigenia, Leara y Lecturiosa, por llevar a cabo esta iniciativa, y porque gracias a ellas podemos disfrutar de maravillosos libros y compartir los nuestros con otras personas.
Me deprime un poco presentaros un libro que no me ha gustado nada, que he terminado leyendo sólo por ser del book tour, y porque no me quedaba más remedio. Cuando un libro no me gusta hasta tal extremo, directamente suelo pasar de reseñarlo, básicamente porque me da pereza, porque ahora que me siento no sé como hacer una reseña de un libro que personalmente no recomendaría a nadie, sin ofender al autor, ni a otros lectores que si han disfrutado de el.
Lo siento mucho por la autora, que estoy más que segura de que ha cedido el libro con mucha ilusión, y yo misma con mucha ilusión me he apuntado para leerlo, pero no me ha gustado nada, y es lo que voy a reflejar en esta reseña, o en esta "no reseña", porque desde luego, no es una reseña como las que acostumbro a hacer en el blog.
Ficha del libro (autopublicación):
Título: Kimismo: La odisea del último Kiyama
Autora: Elisa Cotarelo
Género: Primera parte de una trilogía juvenil de fantasía y ciencia ficción
Precio en e-book: 3 €
Precio libro en papel: 14 € (+7€ de envío)
Página web: http://www.kimismo.com
ISBN: 978-84.9916-385-7
Sinopsis
Samuel Kiyama es un joven ingeniero industrial que trabaja en una fábrica de automóviles en Madrid y vive solo desde que, hace varios meses, sus padres fallecieran en un extraño accidente de tráfico, en el que sus cuerpos quedaron irreconocibles.
Hijo único de emigrantes que llegaron a Madrid en busca de una vida mejor, su infancia y adolescencia han transcurrido bajo la excesiva protección de unos padres que, pese a tener una elevadísima preparación e inteligencia, desarrollaban labores que estaban muy por debajo de sus cualidades. Y tenían especial empeño en mantener gran reserva sobre su vida, careciendo por completo de amistades y de vida social alguna.
Tras la muerte de sus padres, realiza su primer viaje turístico para conocer el pueblo natal de donde ellos emigraron y a donde jamás habían querido regresar.
Allí descubre el terrible secreto que les llevo emigrar y su vida dará un giro radical, convirtiéndose en una auténtica odisea donde lo único que le importará es sobrevivir.
Opinión Personal
El resumen proporcionado por la autora cuenta bastante bien el principio del libro. Me atrevería a decir que la historia está como dividida en tres partes, y voy a contar un poco lo se encuentra en cada una de esas partes. Es bastante complicado explicar la historia sin entrar en spoilers, así que intentaré explicar al menos las dos primeras partes para que quede claro de qué va el tema, y el porqué no me ha gustado. Si entro en spoilers, lo siento. No suelo hacerlo nunca, pero hoy no me queda más remedio (como ya he dicho, es más bien una "no reseña"), pues quiero dejar claro porqué no me ha gustado.
1- El viaje de Samuel a Kenia
Samuel, de 30 años de edad, cara ovalada y piel rojiza, es ingeniero y trabaja en una fábrica de coches. Es un hombre reservado, misterioso, y debido al yugo al que fue sometido por sus padres, prácticamente no tiene amigos. Sus padres eran personas muy humildes, que trabajaron sin cesar para poder salir adelante, y Samuel estaba muy apegado a ellos, tanto que todavía le resultaba imposible adaptarse a la muerte de ambos, un año atrás, en un accidente de coche. Actualmente vive solo en un piso en Madrid.
En este último mes, Samuel ha recibido constante publicidad de viajes a África, más concretamente a Kenia, país natal de sus padres (aunque de esto no estaba totalmente seguro). Es entonces cuando Samuel recuerda una extraña conversación de la que había sido testigo con 9 años de edad y lo había marcado (aunque en realidad, no estaba del todo seguro de si esa conversación había existido de verdad, o formaba parte de su imaginación). Fue una noche en la que sus padres recibieron una misteriosa visita, de un hombre llamado Kerku, también de piel rojiza, que decía ser tío de su madre. Gracias a esa conversación supo que sus padres procedían de un poblado de Kenia llamado Umtama, aunque también escuchó que en realidad procedían de otro planeta, y el hombre les imploraba que tenían que regresar. Lo más asombroso de todo es que se comunicaban mentalmente, y Samuel había podido por arte de magia, colarse en la conversación.
Así pues, ni corto ni perezoso, tras recordar ese suceso de su niñez, Samuel decide viajar a Kenia en busca del poblado donde supuestamente vive Kerku (sin saber siquiera si existe o no dicho poblado). Al llegar a Kenia, por casualidades de la vida, da con alguien que se conoce el poblado al dedillo, y comienza la convivencia con la gente del mismo. Por suerte, Kerku se encuentra entre ellos, siendo un hombre muy poderoso y respetado, aunque ya muy mayor. Muere al lado de Samuel, días después de su llegada, no sin antes hacerle prometer que volverá a su planeta (Kimismo), y explicándole un poco sobre el pasado de los habitantes de Kimismo, y su procedencia. Le comunica que su propio aspecto exterior en realidad no es como lo ve, sino que sus padres se habían encargado de cambiar su forma exterior, y en realidad tiene la piel roja, la cabeza ovalada (en forma de pera), ojos enormes, orejas puntiagudas, etc., y le da un libro viejo que contiene toda la información que necesita saber para regresar Kimismo.
Kerku le explica también que en Kimismo habían tres clases de habitantes:
Cunches: no tienen poderes.
Roggies: poseen algunos poderes especiales.
Kiyamas: los más poderosos (telepatía, destruir cosas o personas, cambiarse de forma, transformar objetos, etc.), además de poseer un coeficiente intelectual elevadísimo.
Cita del libro:
-¿Y qué ocurrió en Kimismo para que tuvieran que huir de allí?-inquirió Samuel, aunque creía que ya había hecho esa pregunta y Kerku le había remitido al <<libro marrón>>, pero estaba tan ansioso por saber que no podía esperar a llegar a Madrid y leer el libro.
-Ocurrió que Kimismo fue atacado por un gran mago que vive en un planeta llamado Atia, donde formó un ejército muy poderoso con el fin de reinar en toda la galaxia <<La Gran Luz>> -dijo Kerku, tomándo un respiro para continuar con su explicación-. Su nombre real es Altrus, pero gracias a su maldad se ha ganado el apodo de <<Magmalignus>>. Altrus también desciende de los Kiyamas, pero él se especializó en magia negra y las artes oscuras; además se cree que es inmortal ya que vive desde hace cientos de años, inmune al envejecimiento, y ha conseguido tales poderes que es prácticamente invencible.
Tras la muerte de Kerku, y pese a que Samuel prácticamente no sabe nada sobre su procedencia, salvo lo que le ha contado éste y lo que ha leído en el libro, decide hacerle caso. Vuelve a Madrid, coge su coche y lo transforma (en una mañana), en una nave espacial, en la que gracias a unos objetos extraños que le entregó Kerku antes de morir, tendrá todo lo necesario para poder llegar a Kimismo.
Cita del libro:
En el interior de la nave colocó unas escaleras de tres peldaños, para subir a la cápsula de vidrio, donde ya había un colchón, algo para leer, comida, mucha comida, y garrafas de agua, por si el viaje duraba mucho, y no unos minutos como le había asegurado Kerku…
…Asi que, a las tres y media de la madrugada del día 23 de agosto de 2007 se transformó en Kimismano (fue lo primero que hizo, por si el viaje duraba sólo unos minutos como decía Kerku, y al llegar se encontraba con algún espectador); metió algunas ropas en una pequeña maleta, aunque sabía que allí no estarían de moda…, así como un neceser con máquina de afeitar, peine y demás utensilios, aunque también sabía que los kimismanos no tenían pelo… Y unas garrafas de gasolina, porque necesitaría volver a transformar la nave en coche para moverse por Kimismo.
2- La llegada de Samuel a Kimismo
Al llegar a Kimismo se encuentra con que Altrus (también llamado Magmalignus), se ha apoderado del planeta y tiene como esclavos en unos barracones, trabajando día y noche, a todos los cunches (y algunos roggies, aunque estos esconden su naturaleza por sus poderes), que quedan vivos. No hay ningún superviviente Kiyama, pero si hay una leyenda, que cuenta que vendrá un Salvador y que algún día engendrará un hijo con uno de esos roggies esclavos, y que nacerá con poderes inimaginables.
Cita del libro:
…¡qué horror! Allí había un bicho de al menos tres metros de largo, corpulento, con una enorme cabeza en forma de pera, de piel rugosa color verde musgo, exenta de pelo y con dos enormes orejas en lo alto; era similar a los kimismanos, pero de mucha mayor envergadura, y difería de ellos porque, en lugar de boca y nariz, tenía una pequeña trompa similar a la de los elefantes; vestía completamente de negro, dejando al descubierto únicamente su espantosa cabeza y las dos manos con seis dedos…
Los soldados de Magmalignus detectan la intrusión de una nave, y aunque no dan con ella (Samuel se ha encargado de enterrarla bajo tierra), Magmalignus tiene claro que un ser muy poderoso ha entrado en Kimismo y hace todo lo posible por encontrarlo. Sin embargo, Samuel, que es muy astuto, se transformará en ratón (ser que no existe en ese planeta, por supuesto), eludiendo así la vigilancia, se introducirá en los barracones con los esclavos, y permanecerá escondido con la ayuda de estos, que ven en él al tan esperado Salvador.
Cita del libro:
-No, no estás soñando. Yo soy el último descendiente de los Kiyamas. Cuando Magmalignus atacó Kimismo, ellos tuvieron que huir a un planeta muy lejado que se llama Tierra. Y yo he vuelto aquí para recuperar la dinastía y liberaros de la esclavitud… -transmitió Samuel, tratando de ser lo más convincente que pudo.
Mientras permanece entre los esclavos, conoce a Laila, una roggie de la que se enamorará, y con la que se prometerá mientras está escondido con los esclavos en los barracones.
Cita del libro:
-Podemos ser novios… -transmitió Samuel torpemente. Fue lo único que se le ocurrió al encontrarse con aquella mirada que le calaba hasta los huesos.
-¿Qué es ser novios? –preguntó Laila espontáneamente, rompiendo por unos instantes el hechizo producido por el cruce de miradas.
-Ser novios es programar un futuro juntos…
-¡Quiero ser tu novia! –transmitió ella sin dejarle terminar la frase.
3- La vida de Samuel en Kimismo hasta el final del libro
De esta última parte no voy a contar nada, porque ya he contado demasiado.
Conclusión: no me ha gustado nada el libro. ¿Y por qué? (con spoilers incluidos, sorry).
- Samuel desde el principio asimila todo como asimilamos la carta de menús en un restaurante. Todo pasa de forma precipitada, y él sin conocer siquiera su verdadero aspecto, ya está planeando su viaje a Kimismo. En una mañana transforma su coche en una nave, y se va sin saber siquiera cómo llegar, y qué se encontrará allí, cosa que me parece ilógica.
- Y luego en Kimismo, que llegue, eluda la altísima tecnología de Magmalignus, se refugie entre los esclavos durante meses, y se quede de brazos cruzados (mientras los otros se desloman día y noche, trabajando sin cesar para poder sobrevivir, y tener encima que compartir su escasa comida con un desconocido que dice ser el Salvador, pero que no hace nada por salvarlos, y que ni siquiera conoce la lengua, sino que se comunica mentalmente), hasta que por fin tiene una genial idea y comienzan a fraguar un plan para derrotar al ejército de Magmalignus, me parece bastante absurdo. Pero ya que se enamore ahí dentro, se prometa, y deje embarazada a Laila, cuando todos malviven en los barracones, y duermen apelotonados… más absurdo todavía…
- En general, la relación entre Samuel y Laila me parece precipitada, forzada y nada emocionante.
- En cuanto al plan de ataque contra Magmalignus propuesto por Samuel, me pareció de lo más simplón. Los esclavos llevan años y años encerrados en esos barracones, y ¿nunca se les ha ocurrido atacar cuando Magmalignus se encuentre en un estado debilitado? No tiene sentido. Pese a que Samuel cuente con poderes extraordinarios, es sólo un Kiyama, y se supone que Magmalignus ya ganó una guerra antes contra muchos de ellos y tuvieron que abandonar Kimismo.
- Por otra parte, lo siento, pero no me gusta la forma de narrar de la autora. No me transmite absolutamente nada. La lectura se me hizo tediosa y la trama, sin sentido. Creo que la autora tiene mucha imaginación, pero personalmente no la ha empleado bien. Hay un sinfín de incongruencias.
- Los personajes no brillan, no tienen carisma, y yo al menos no le cogí cariño a ninguno, ni siquiera al protagonista.
- La historia se me ha hecho muy predecible.
En fin, es una opinión totalmente personal, y puede que sea yo, y que no me vayan este tipo de historias de ciencia ficción y extraterrestres. Pero no me ha gustado nada, lo siento, de verdad que lo he intentado, y he buscado algún punto positivo, pero no lo encuentro. He terminado incluso saltándome páginas y páginas, y el resultado es el mismo.
Nota Final:











